Discotecas y pubs podrán tener terrazas en algunas zonas de la ciudad

11/07/2018

La ordenanza de terrazas, que este martes quedó sobre la mesa en la comisión de Desarrollo Sostenible por defectos formales, permitirá que discotecas, pubs y salas de fiesta pongan terrazas con la condición de que no afecten a los vecinos

Las salas de fiesta, pubs y discotecas podrán instalar sus terrazas. Se trata de una de las principales novedades que aporta la nueva ordenanza de terrazas respecto a la anterior y que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria quiere aprobar en el pleno de fines de mes. El cambio, que se aprueba a propuesta del PP, abre la mano a que los locales musicales tengan sus propias terrazas siempre y cuando no se encuentren en zonas residenciales.

«La negativa supondría desincentivar que los locales musicales se vayan trasladando de manera progresiva a puntos de la ciudad menos conflictivos en relación con el derecho al descanso, desplazándose desde las zonas residenciales a zonas portuarias o zonas de la ciudad con nula o muy baja existencia de residencia, proponiéndose como ejemplo la zona portuaria o la plaza de La Música», recoge la norma.

Se podrían instalar en la plaza de La Música o en urbanizaciones industriales

El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, aseguró que la norma -que este martes quedó sobre la mesa de la comisión de pleno por defectos formales- trata de regular hasta el mínimo detalle posibles escenarios que se dan en cuanto a la proliferación de terrazas en la ciudad. «Si alguien quiere poner un pub con terraza en El Sebadal o la plaza de La Música, ahí se permitirá porque no genera molestias a los vecinos», detalló el edil, «se contempla como posibilidad donde no haya vecinos alrededor».

Críticas de la oposición municipal

Por su parte, desde la oposición se criticó la gestión de este asunto por parte del grupo municipal de gobierno. Así, el portavoz del PP, Ángel Sabroso, lamentó que el tripartito «haya dejado que se enquisten y se agraven los problemas de convivencia entre terrazas y vecinos por falta de control; haya insultado y atacado de forma sistemática a los emprendedores y a las pymes de la ciudad; y haya tenido que dejar sobre la mesa la norma».

Para los populares, lo importante no es la normativa, sino la capacidad y responsabilidad política de quienes tienen que hacerla cumplir y gestionar el día a día de la ciudad. «Ahí residen los problemas», incide Sabroso, «lo que el trío Augusto Hidalgo-Javier Doreste-Pedro Quevedo sigue sin entender es que de nada sirven las normas si no se hacen cumplir». Por eso, concluye, «contar con más normativa en cualquier ámbito no es por sí mismo garantía de éxito alguno».

Desde Ciudadanos, Beatriz Correas criticó el alcance de la ordenanza. «Javier Doreste empezó insultando a los empresarios de terrazas y acaba sacando una ordenanza que no cambia prácticamente nada y no resuelve ni cuestiones de convivencia vecinal, ni demandas de hosteleros».

Para el concejal David Suárez, de Unidos por Gran Canaria, resulta necesario actualizar la ordenanza de terrazas existente «dados los vacíos legales y errores» que tiene. En su opinión, «los vecinos demandan regulación para la convivencia ciudadana. Hay muchas quejas por ruidos a las que el tripartito no pone solución y, al final, acaban pagando justos por pecadores en zonas en las que se podría ofrecer un mejor servicio a los turistas que tratan de disfrutar de nuestras terrazas».

La ordenanza, como ya informó este periódico en mayo, también amplía el plazo de concesión de las terrazas, de dos a cuatro años, y concede dos años a los empresarios para que adapten sus terrazas a los nuevos condicionantes que impone la norma.