Equinoccio de otoño

Las mareas del Pino despiden el verano

17/09/2017

«Ya no hay mareas del Pino. Eso era cuando subía tanto el mar que teníamos que ayudar entre todos a quitar las barquillas de La Puntilla para que no se las llevara la marea», manifestaron a coro Antonio Santana y José Luis Cabrera, amigos de La Isleta arraigados a Las Canteras.

/ Las Palmas de Gran Canaria

Para que las mareas del Pino se produzcan la próxima semana, ya no coinciden con la festividad de la patrona de Gran Canaria, tiene que darse el fenómeno de grandes olas producidas por el mar de fondo, también conocido como reboso. A este factor se le suma la luna nueva el día 20, que traerá mareas vivas o largas. Así lo explicaron el meteorólogo Jesús Agüera y el oceanógrafo José Juan Castro.

Lanzarse al mar desde el Muro Marrero o ver cómo las olas mojan a los despistados que caminan por el paseo de Las Canteras son sucesos arraigados a las mareas del Pino pero también ocurren con marejadas importantes. Hay quien considera que el fenómeno es simplemente el «primer reboso» tras las calmas del verano que dejan muchas playas casi sin olas. Los surfistas llevan meses esperando septiembre. «Empiezan a venir las primeras marejadas desde el Atlántico, desde el oeste, que son los ciclones y huracanes que del Caribe suben a Estados Unidos y vuelven a Europa como borrascas», explicó el surfista Javier Medina, siempre atento a páginas webs como Windguru o Windity para conocer la predicción. «Florida está sufriendo las verdaderas mareas del Pino, subió tres metros el nivel del mar», dijo Medina el pasado domingo.

Algunos incidentes registrados por la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria en referencia al mar en septiembre de 2016 fueron: un requerimiento por parte de Cruz Roja porque «un grupo de jóvenes no obedece las órdenes de salir del agua por peligro ante el estado de la marea» o el «aviso por un grupo de 15 niños lanzándose al agua desde La Puntilla, a la altura Club Hesperides». En la misma zona, Cruz Roja salvó a dos personas en apuros en el agua. También el Cabildo se ve obligado en ocasiones a cerrar el carril más pegado al mar de la Avenida Marítima por seguridad, debido a que las grandes olas llegan hasta la carretera. En la Laja «un ciudadano encontró dos perros casi ahogados en la orilla» de la playa. Con mareas de la patrona o sin ellas, analizar el mar, escuchar las recomendaciones de los socorristas y tomar precauciones es una buena forma de evitar accidentes.