Las obras en la torre oeste del Estadio, en marcha en 2020

06/11/2019

El Instituto Insular de Deportes aprueba el inicio del expediente para contratar el proyecto, valorado en 2 millones. La ordenanza de los precios públicos por el uso de las instalaciones, este mes

Las obras que harán posible, 16 años después, la finalización de la torre oeste del Estadio de Gran Canaria estarán en marcha durante 2020. Esa es la estimación del consejero de Deportes del Cabildo, Francisco Castellano, después de presidir la sesión de este martes de la Junta Rectora del Instituto Insular de Deportes (IID) en la que se aprobó «por unanimidad» el expediente de contratación para el cerramiento de lo que por ahora es solo una estructura, y la apertura del procedimiento de adjudicación. «Si todo sale según lo previsto, en 2020 ya estamos trabajando allí».

La inversión asciende a 2.041.563 euros, y el plazo de ejecución previsto es de 12 meses, por lo que, en teoría, si no se producen más contratiempos, la nueva torre estará ya acabada y lista para ocuparse en 2021. La pretensión del Cabildo es que esta parte del estadio albergue las oficinas del propio instituto. La otra torre, por su parte, la está usando la Unión Deportiva Las Palmas como sede del club.

La obra consistirá en ejecutar el cerramiento en sí, en terminar las zonas comunes, como las escaleras y las instalaciones, y en construir los aseos. La dotación de las escaleras contribuirá a cumplir las condiciones de evacuación del estadio. Esta propuesta técnica ya fue aprobada en noviembre de 2017, pero no ha sido hasta ahora cuando el IID ha dado el visto bueno a los trámites para sacarla a concurso.

También en la reunión de este martes de la Junta Rectora, informó el propio consejero, se aprobó la liquidación del ejercicio presupuestario de 2018, que se saldó con un superávit ajustado de 2,2 millones de euros, y la Cuenta General de ese mismo año. En la documentación de la liquidación de 2018 llama la atención que de ese ejercicio se han incorporado al de 2019 casi 12 millones de euros (11.897.305 euros) de remanentes de tesorería, de los que 1.071.770 han podido usarse durante el presente año para gastos generales, mientras que el resto, 10,8 millones de euros (10.825.534 euros), venían con financiación afectada para la ejecución de proyectos. En la práctica, todos estos remanentes se corresponden con dinero que estaba presupuestado en 2018 y que no llegó a ejecutarse. El consejero lo achaca a las dificultades que generó en el IID y en todas las administraciones de España la entrada en vigor en 2018 de la nueva Ley de Contratos para el sector público, a la escasez de recursos humanos de la propia institución, y a otros obstáculos derivados de los proyectos en sí, algunos de ellos achacables a los ayuntamientos donde se iban a ejecutar las distintas obras.

En todo caso, advirtió de que el nuevo equipo al frente del IID trabaja para desatascarlo. «En dos años no habrá nadie que conozca el instituto», apunta Francisco Castellano. Entre las primeras medidas para hacerlo posible, anuncia la contratación de un arquitecto para la Oficina Técnica. El que estaba se jubiló.

Entre los datos que revela la liquidación del 2018 figura que al cierre de aquel año el IID tenía en sus cuentas 15,6 millones de euros, que los gastos de personal ascendieron a 2,3 millones de euros o que de tasas y precios públicos quedaron a deberle 448.401 euros.

«No ha empezado un acto sin que estuviera pagado»

Según Castellano, la ordenanza de precios públicos por el uso de las instalaciones deportivas de Siete Palmas (estadio y Gran Canaria Arena, entre otras) se aprobará en la Junta Rectora del 12 de noviembre y después en el pleno del Cabildo de este mes. Y dejó claro que desde que tomó posesión «no ha empezado un concierto sin que estuviera ingresado por adelantado el coste del evento». El mandato anterior acabó con una denuncia de CC, ya archivada, contra el anterior gestor del IID, Ángel Víctor Torres, actual presidente de Canarias, por el cobro del uso de estos espacios.