Las Dunas de Maspalomas se regenerarán a partir de mayo

20/02/2018

El Cabildo quiere iniciar en mayo el proyecto de devolución a las Dunas de Maspalomas de una parte de la arena que viene perdiendo el sistema dunar, acumulada en la punta de La Bajeta. Según el consejero de Medio Ambiente, Miguel Ángel Rodríguez, solo falta el visto bueno de Intervención para adjudicar la encomienda de gestión a Gesplan.

La cirugía estética ideada para rejuvenecer uno de los iconos paisajísticos de la isla, las Dunas de Maspalomas, está en la cuenta atrás. El proyecto mediante el que se extraería parte de la arena acumulada en la punta de La Bajeta, antes de que se pierda definitivamente en las profundidades del mar, para inyectarla de nuevo en Playa del Inglés avanza en los pasillos del Cabildo, donde solo falta el visto bueno de Intervención para adjudicar la encomienda de gestión de esta operación a Gesplan.

Así lo aseguró el consejero de Medio Ambiente, Miguel Ángel Rodríguez, al dar cuenta de las actuaciones que su departamento acometerá con el presupuesto de 2018. La operación, defendió, «debe empezar lo antes posible», en principio en mayo, para frenar el declive continuo que sufre el sistema dunar desde hace 50 años. Si no, al ritmo de pérdida que lleva, desaparecerá antes de un siglo.

Con un presupuesto estimado de 1,24 millones de euros, el objetivo es reintroducir en las dunas un volumen de 60.000 metros cúbicos de arena en un periodo de dos años. Los trabajos de extracción serán «nocturnos» y se reducirán a dos periodos al año de la temporada baja de turismo, entre mayo y junio y entre octubre y noviembre.

Rodríguez destacó que «ya tenemos los permisos de Costas y del Ayuntamiento» de San Bartolomé de Tirajana para empezar las obras, así como la evaluación de impacto favorable a este proyecto piloto.

Por otra parte, el consejero de Medio Ambiente resaltó que entre las actuaciones que financiará el Fondo Verde Forestal, dotado con 4,5 millones en 2018, figura la instalación de captanieblas en la cabecera del barranco de La Mina. El agua que recojan en invierno se conducirá hasta los estanques allí existentes con la intención de dejarla correr libremente por el cauce en verano. El coste de este proyecto asciende a 250.000 euros.