La mitad del plan de cooperación, a sostenibilidad o bienestar animal

11/02/2020

El Cabildo reorienta el destino de 36 millones de euros del programa a acciones vinculadas a la eficiencia energética, la conservación del paisaje, la construcción de albergues para animales o la prevención de incendios. También modifica los plazos de entrega para agilizar la ejecución de obras

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El Cabildo aprovechó la celebración este martes, en la Casa Palacio, del Consejo Insular de Corporaciones Locales para anunciar una modificación en las bases que regulan el Plan de Cooperación con los Ayuntamientos y las Mancomunidades para que la mitad del dinero de las acciones que se programen para los años 2020-2023, es decir, 36 millones de euros, se destinen a políticas vinculadas al desarrollo sostenible. Esta directriz hará posible la financiación de acciones en cuatro ejes: la eficiencia energética y las energías renovables, la protección y conservación del paisaje y áreas naturales (que abarca también actuaciones de limpieza), el bienestar animal (para propiciar, por ejemplo, la construcción de albergues municipales) y protección civil y la prevención de incendios.

El consejero de Cooperación Institucional en el Cabildo, Carmelo Ramírez, fue el encargado este martes de explicar a los alcaldes, alcaldesas y ediles de los 21 municipios de la isla que acudieron al consejo los pormenores de esta modificación en los criterios del destino de la financiación del Plan de Cooperación. De los 72 millones de euros totales de este programa que invertirá el Cabildo en el periodo 2020-2023, 60 irán destinados a los ayuntamientos (15 millones por año) y 12 a las mancomunidades (tres millones anuales). Además, se volverá a permitir programar obras plurianuales, a ejecutar y financiar en dos años máximo. Se mantiene también el criterio de distribución del dinero, con un fijo del 25% para todos, es decir, 178.571 euros, y un 75% restante en función de la población.

Así las cosas, lo que sí cambiará es el destino de la financiación. El 50% deberá orientarse a políticas de sostenibilidad, les advirtió Ramírez, y el otro 50% a otros dos frentes: la ejecución de infraestructuras y actuaciones de equipamiento básico de competencia municipal (saneamiento, electrificación, plazas, parques, cementerios o instalaciones deportivas) y a programas de dinamización y diversificación de la actividad económica.

El alcalde de San Mateo, Antonio Ortega, hizo una reflexión sobre si el criterio de población debía primar frente al deber de los cabildos de cooperar con los municipios de menos de 20.000 habitantes, pero Ramírez y el presidente, Antonio Morales, le aclararon que este plan de obras es un extra que ofrece el Cabildo al margen de sus competencias.

Ramírez sí insistió en la necesidad de cumplir con los plazos, por lo que los ayuntamientos deberán remitir sus proyectos para este año antes del 31 de mayo. Además, para agilizar la ejecución de las siguientes anualidades, se modifica el calendario habitual para los plazos de entrega y se insta a que los proyectos de obra para el ejercicio venidero se aporten antes del 31 de julio del año anterior. Busca evitar así el atraso que sufren muchas obras.

Respecto al Fdcan, el consejero les recordó que para 2020 no hay prevista financiación en este programa y avanzó que está pendiente si el Cabildo mantiene o no la fórmula con la que se ejecutó en la isla en el mandato anterior.