Grafitis con muy malas artes

26/01/2020

Muros que el Cabildo ha adecentado en el entorno de la GC-1 y la GC-2 ya han sido repintados por grafiteros antes incluso de que concluya el proyecto. El gasto asciende a 316.000 euros.

G. Florido / Telde

El grafiti es un arte urbano o callejero que ya cuenta incluso con reconocimiento y hasta con artistas profesionales, algunos de reconocido prestigio nacional e internacional. ¿Pero es también arte aquel que atenta contra el patrimonio público? En el Cabildo sostienen que no. Y tienen 316.000 razones, tantos como euros, para verlo así. No es una cuantía aleatoria ni caprichosa. Es justo la cifra de los fondos públicos que ha invertido la corporación insular en estos últimos nueves meses, con una red de operarios desplegados por las autovías GC-1 y GC-2, para mejorar el entorno de estas carreteras y repintar muros afeados y abandonados durante años. Son 316.000 euros desperdiciados.

Basta un simple recorrido, por ejemplo, por la GC-1, desde Telde hasta el sur de la isla, hasta San Bartolomé de Tirajana, para comprobar lo poco que esos paramentos han durado limpios y adecentados. En la mayor parte de los casos los técnicos decidieron aplicarles un tratamiento cromático sencillo, como de código de barras, en tonos grises, con el que se pretendía, según se informaba en el proyecto, disuadir al grafitero, o al menos dificultarle un posible repintado. Sin embargo, lo cierto es que esa técnica no ha sido todo lo efectiva que se quería. Antes incluso de que concluya esta acción, cuya finalización formal está prevista para el próximo 4 de febrero, ya son pocos los muros que conservan el tratamiento que se les dio.

Buena parte de las pintadas realizadas sobre lo que estaba adecentado se limitan a dejar su marca, que en este caso se resumen en dos palabras, Ceser y Saker, por otra parte, dos viejas conocidas de un sinfín de paredes, invernaderos y cualquier superficie lisa por toda la isla que se precie de servir de lienzo.

Inés Miranda, consejera de Política Territorial del Cabildo, departamento impulsor y coordinador de este ambicioso programa de regeneración paisajística, no oculta su malestar por el daño causado y por el incivismo de los que practican esta forma de agresión al patrimonio público. «Me pregunto si ellos harían estas mismas pintadas en las fachadas de sus casas, me da que no», apunta Miranda, para quien estas acciones no son más que «puro vandalismo». Les recuerda que esta forma de actuar está tipificada como sancionable en la nueva Ley del Suelo y advierte de que, dado este escenario de «absoluta falta de respeto a los recursos públicos que ellos saben que se han gastado en esos muros», el Cabildo ha presentado denuncia ante la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural. Para colmo, a ella y a los técnicos les ha sabido a provocación y a burla un grafiti en Vecindario en el que pintaron dos cuervos, uno blanco y otro negro, que se dan la mano e intercambian este diálogo: «Gracias por prepararme los muros», le dice uno. «De nada, máquina», le contesta el otro.

No acierta a entender que los autores de estas pintadas puedan actuar con tanta impunidad y está convencida de que alguien los tiene que ver cuando están en faena. «Me gustaría hacer un llamamiento a los ciudadanos para que tomen conciencia ante este tipo de actos y que denuncien». Por lo pronto, y aunque no tiene información detallada del caso, sí sabe que la Guardia Civil ha iniciado acciones y que, incluso, ha identificado a algunos de sus autores.

861 actuaciones. El plan de regeneración paisajística de la GC-1 y la GC-2 contempla invertir 38 millones en los próximos años, y una de sus acciones estrella, y de las primeras que se han ejecutado, era justamente la de la limpieza de grafitis. Tanta apuesta se hizo en esta actuación, por cierto muy demandada por empresarios turísticos y por usuarios de ambas autovías, que el Cabildo al final prorrogó su ejecución y amplió la partida que le tenía presupuestada.

Según informa Miranda, iba a durar seis meses y la han extendido a nueve, y de los 241.000 euros iniciales se gastarán al final 316.000. Con este dinero buscaban eliminar 861 grafitis en el entorno de ambas autovías y en 11 municipios. Está ejecutado el 80%. Pero hay una parte, la dañada, que ya no cuenta.