Incendio forestal de Gran Canaria

«En Tasarte sentimos mucha impotencia»

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24/02/2020

Extenuados pero con muchas ganas de seguir luchando contra las llamas. Así se sentían ayer los efectivos expecialistas contra los incendios forestales de Medio Ambiente del Cabildo Insular de Gran Canaria, que andan trabajando en turnos agotadores desde que se decretó la primera alarma a las 18.30 horas del pasado sábado. Primero actuaron en el frente que pasó por Tasarte en una noche muy complicada para todos: «Sentimos mucha impotencia porque por mucho que quisiéramos, apenas podíamos hacer nada», reconoce Raúl Rodríguez, miembro del equipo Presa 6 participante en el operativo.

Este operario, junto a otros muchos compañeros, pidió de forma voluntaria unirse al equipo de extinción el sábado cuando Tasarte corría peligro. «Avisé desde que se decretó la alerta y trabajamos desde las diez de la noche hasta la diez de la mañana», apunta. Narra este Presa cómo la situación por la noche fue muy complicada: «La noche fue fatal porque no había un frete definido sino fuego por todos los lados y para nosotros fue una especie de locura. Las llamas venían muy peligrosas y altas, con humo tóxico de plásticos y cartones y, al no trabajar conequipos de protección autónoma, se complicaba todo todo», reconoció.

Los terrenos escarpados crearon problemas a los equipos de extinción

Por ello, los responsables de la extinción decidieron dejar que pasara el frente por Tasarte para luego atacar a las casas y así poder evitar daños materiales: «Nosotros defendimos bastantes casas pero otras que estaban metidas en zonas de cañaberales teníamos que darlas por perdidas porque era un peligro. Desde que estoy en los Presa, es el momento de mayor impotencia que he vivido porque veíamos las llamas y no podíamos hacer nada», reconoció este operario.

«No era un incendio forestal como tal sino muy diseminado por todos lados, con muchos frentes secundarios que atacaban el casco principal de Tasarte. Hubo daños pero hicimos todo lo posible para minimizarlos», apuntó Raúl Rodríguez.

Fueron horas complicadas y como resumió el jefe de extinción del Cabildo, Federico Grillo, «la clave» para ellos en esas horas fue «un mínimo de limpieza para que podamos trabajar seguros», describió.

La orografía de Inagua.

Desde ayer los medios de extinción están centrados en Inagua pero en este caso, lo abrupto y escarpado del terreno complicó muchísimo el trabajo de los efectivos: «Aquí el problema es que las llamas están en sitios casi inaccesibles con paredes muy altas en las que nos es imposible llegar. Encima nos caen piedras y troncos ardiendo y sobre todo, las piñas que son un gran problema para nosotros», declaró este Presa. «El terreno es muy escarpado y desde que cae una piña, rueda hasta el fondo del barranco y es muy peligroso porque puede atraparnos. Además, el viento cambia mucho y es racheado y, de repente, se nos mete el humo encima y no podemos respirar, sobre todo en vagüadas donde gira mucho», añadió.

Ayer realizaron varias actuaciones con líneas de defensa y manguera «pero llegamos hasta puntos en los que no podíamos avanzar porque el terreno era inaccesible». También llevaron a cabo maniobras de fuego técnico para ensanchar las pistas forestales en zonas cercanas a la Montaña Sandra: «Esperemos que cambie el tiempo para que los medios aéreos puedan actuar y así nos podrán dar un apoyo fundamental para atacar el frente. Ojalá sea así», suspiró este especialista tras una agotadora jornada de trabajo.

«En Tasarte sentimos mucha impotencia»
La UME vuelve a mostrar su gran compromiso.

Después de que en los incendios decretados en Gran Canaria el pasado mes de agosto, la Unidad Militar de Emergencias (UME) movilizara en menos de 48 horas a cerca de 400 efectivos, en esta ocasión, este cuerpo de élite de las FAS ha vuelto a demostrar su enorme compromiso volcándose en las labores de extinción en las dos islas capitalinas. Según fuentes oficiales, la UME tiene desplegados medios y personal tanto en Tenerife como en Gran Canaria de forma simultánea «llegando a tener 50 militares en Tenerife y 176 en la isla de Gran Canaria», detalló el cabo mayor de esta unidad, Reinaldo Estévez. Durante estos días, los profesionales han realizado todo tipo de maniobras para combatir el fuego en coordinación con el resto de equipos de extinción y así seguirán «hasta que sea necesario», destacó Estévez. «Nuestra labor es la de actuar allá donde se nos requiera y, por desgracia, los incendios han sido nuevamente protagonistas en las islas», se lamentó.