El impulsor de la primera renovación turística del Sur

23/05/2019

Paco Araña deja una «importante huella» en Playa del Inglés y San Agustín, donde será recordado como «el primero que logró un gran acuerdo con los empresarios para modernizar las infraestructuras públicas y la oferta hotelera»

El exalcalde de San Bartolomé de Tirajana Francisco Santiago Araña del Toro, fallecido ayer a los 88 años, deja como legado una «importante huella» en uno de los principales destinos de sol y playa de España, Maspalomas, donde impulsó la «primera gran renovación de la oferta turística» a principios de la década de 1990.

El presidente de honor de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de Las Palmas, Fernando Fraile, lamentó ayer «ante todo la pérdida de una gran persona de un hombre de familia extraordinario», con el que le unía «una gran amistad».

Pero Fraile también destacó la marcha de «un gestor que puso a Maspalomas y al sur de Gran Canaria en el mapa como destino turístico pero también en el plano político».

«El sur de la isla no sería lo que es hoy si no fuera en parte por el trabajo de Araña como alcalde de San Bartolomé de Tirajana. Sus iniciativas dieron un prestigio enorme al sur de Gran Canaria, con obras e infraestructuras que aún perduran, un desarrolló que priorizó sin dar la espalda nunca a las necesidades de la población local», destacó Fraile.

«Tenia clara la importancia del turismo y propició la mejora de los equipamientos para impulsar la modernización del destino en una época brillante para la zona turística. Pero supo también mantener al pueblo unido, velando que el desarrollo del destino fuera en paralelo a la atención a las necesidades de la población local. Conocía los nombres y apellidos de toda la gente del pueblo, era un hombre de calle, campechano, y en definitiva, fue un gran alcalde», resume Fraile.

«Hoy en día apenas le damos importancia, pero Araña será recordado como la persona que cerró el primer gran acuerdo entre el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y los empresarios turísticos para rehabilitar Playa del Inglés y San Agustín.

Fue durante la primera mitad de la década de 1990 cuando el alcalde cerró un pacto por el que «el ayuntamiento se comprometía a arreglar las aceras, mejorar la iluminación con las famosas farolas de acero inoxidable, o a asfaltar las vías a cambio de que los hoteleros y extrahoteleros renovaran los complejos», recuerda el que fuera presidente de FEHT Las Palmas.

Esta iniciativa de Araña supuso «un salto cualitativo para la mayoría de las urbanizaciones turísticas del sur de Gran Canaria».

Pero recuerda Fraile que no todas las decisiones importantes que tomó al frente del ayuntamiento fueron fáciles. «En la década de 1980 Araña paralizó la construcción de nuevos establecimientos en suelo turístico consolidado a la espera de que se aprobara el plan general de ordenación urbana del municipio. Fue una especie de moratoria turística muy cuestionada por los partidos en la oposición», rememoró el presidente de honor de FEHT Las Palmas. «Pero después el planeamiento permitió dar un impulso a la urbanización de núcleos turísticos como Campo Internacional o Sonneland», detalló Fraile.

También fue sonado el paso adelante que dio para dar protagonismo a la promoción de Maspalomas al considerar que las campañas regionales no reflejaban el verdadero valor del destino sureño. «Fue muy criticado por montar en Fitur, la Feria Internacional de Turismo de Madrid, un pequeño espacio promocional que finalmente aglutinó a muchos empresarios turísticos locales a su alrededor», resaltó Fraile.

El empresario Fernando del Castillo también recalcó ayer la faceta «humana y familiar» de Araña, y el «indiscutible liderazgo» del que hizo gala como político para sacar adelante los proyectos que consideraba importantes». «Le tocó una época dorada del turismo, pero eso no desmerece la capacidad que tenía para sacar adelante los compromisos que asumía. Los políticos actuales deberían coger ejemplo», concluyó Del Castillo.