El Cabildo garantiza el riego agrícola con agua de las presas para este año

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18/02/2020

El Consejo Insular ultima obras para ampliar la red y la distribución del líquido de producción industrial. Si se pudiese comparar con un semáforo, la situación en la isla está marcada en «ámbar»

El Consejo Insular de Aguas (CIA), organismo que depende del Cabildo de Gran Canaria, calcula que el agua que queda embalsada en las siete presas que gestiona en la isla garantiza riego agrícola para al menos durante todo 2020. Así lo afirmó ayer el gerente de esta entidad, Gerardo Henríquez. Este plazo de un año contrasta con el que se maneja en presas propiedad de heredades, como la de La Sorrueda, donde no creen que les quede agua para más allá de abril. El volumen actual en esas siete presas de gestión pública asciende a casi 2,5 millones de metros cúbicos (2.457.029), una cantidad que en términos porcentuales supone un 22% de los 10,5 millones de metros cúbicos (10.585.000) que tienen capacidad de almacenar.

Para que esta previsión sea posible, Henríquez recuerda que hace tres años que el Consejo Insular puso en marcha, en colaboración con las comunidades de regantes, un sistema de regulación en el uso del agua de estas presas. El CIA fijó las llamadas dotaciones, que se establecieron en función del número de regantes de cada comunidad y de lo que cultiven. La regla de oro se basa en una máxima: hay un límite anual que no podrá ser superado. «No les negamos agua, pero no podemos darle más de la que necesitó para el año anterior».

Además, añade Henríquez, también se ha determinado un tipo de cultivos que son prioritarios, frente a otros, de cara a recibir agua de las presas. Y se explica. «Le damos prioridad al riego de árboles frutales antes que, por ejemplo, a los cultivos de temporada». Pone un ejemplo. No es lo mismo advertirle a un agricultor de que no plante papas porque no habrá agua que soltarle para regar, que no garantizar riego para una finca con frutales. Si esos matos se secan, tardará cuatro o cinco años en que le vuelvan a dar frutos, detalló.

Bajo la cota 300

Pero esta regulación, que, en opinión del gerente del CIA, «ha funcionado bien», no sería suficiente para retrasar lo máximo posible el agotamiento del agua embalsada sin las aportaciones que para riego agrícola hace el CIA con el agua de producción industrial. Informó de que todos los años se produce una media de 5,8 millones de metros cúbicos de agua regenerada y otros 3,5 de agua desalada para regar casi todos los cultivos por debajo de la cota 300.