Pesadilla de fuego por La Aldea

23/02/2020

Un incendio declarado en Tasarte calcinó ayer 150 hectáreas y varias casas. Las llamas avanzaban anoche hacia Tasartico, con un frente de 600 metros, y otro hacia Tasarte. La situación era «complicada». El dispositivo de extinción tuvo que abortar varias maniobras por «peligro de atrapamiento». Los vecinos quedaron confinados en el barrio. Un batallón de la UME se sumó a los equipos que luchaban para apagarlo.

G. Florido/ las palmas de gran canaria

Otra vez la pesadilla del fuego en Gran Canaria. Esta vez le tocó al municipio de La Aldea. Un incendio forestal declarado en Tasarte a media tarde de este sábado arrasó ayer 150 hectáreas de monte y quemó varias casas de la parte alta de este pago, según informó anoche el Cabildo a través de las redes sociales, y obligó a confinar a los vecinos del barrio, con un censo de más de 530 habitantes. Avanzaba de forma peligrosa hacia Tasartico en un frente de unos 500 o 600 metros, pero habían logrado retenerlo entre riscos. Confiaban en que no saltara a Inagua, un pinar protegido. La Unidad Militar de Emergencias (UME) trabajaba anoche para anclarlo. El frente iba desde los riscos altos de Inagua en dirección a la costa. La climatología no ayudaba. Había vientos huracanados, por momentos de hasta 100 kilómetros por hora.

Al cierre de la edición las llamas seguían activas y el dispositivo de extinción seguía en manos de la institución insular, de nivel 1. Se había logrado perimetrar un 80% del incendio, que quedó estabilizado por carreteras, rocas y acciones varias, pero había dos frentes. El de 600 metros que quería controlar la UME y otro que bajaba por el barranco de Tasarte, que quemó varias casas y estaba dando problemas. Estaban intentando defender el barrio con bomberos. Pasada la medianoche quedaba un 20% del perímetro por estabilizar, pero era el más complicado «por ser en descenso».

Todo el dispositivo estaba operativo, con equipos presa y agentes de Medio Ambiente del Cabildo, todo el personal del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria y efectivos de Protección Civl de La Aldea, Mogán, Teror, Telde y Valsequillo. Los equipos se batían el cobre anoche. La situación era complicada. Es más, tuvieron que abortar varias maniobras por «peligro de atrapamiento». El objetivo pasaba por controlar una parte del incendio durante la madrugada, pero el viento lo ponía difícil. Además, las llamas bajaban por los barrancos, dificultando aún más la tarea.

Al amplio dispositivo de servicios de emergencia que estaba movilizado anoche en esa zona de La Aldea, se le sumó pasadas las 22.30 un pelotón de intervención de la Unidad Militar de Emergencias, con 27 militares y 3 autobombas, pertenecientes al destacamento que tiene su base en Gando, en el aeropuerto de Gran Canaria. Los medios aéreos se activarán a primera hora de hoy siempre y cuando se abra una ventana en las condiciones climatológicas, marcadas por una densa calima que ayer obligó a cerrar incluso unas horas el aeropuerto, y permita que puedan colaborar en la extinción.

El alcalde de La Aldea, Tomás Pérez, no ocultaba anoche su preocupación. «Se están dando las peores condiciones posibles, hay sequedad en al aire, las temperaturas creo que no bajan de los 25 grados y encima el viento es muy fuerte». Por lo pronto, habían pasado 15 minutos de las once de la noche y ya el olor del humo llegaba al pueblo. «Se puede oler con bastante intensidad».

No pudo precisar cuántas casas habían ardido. Solo tenía confirmación de una. Sí informó de que el Ayuntamiento había suspendido a media tarde las fiestas. Celebraban el carnaval de día. Y también tuvieron que habilitar la residencia de mayores y el albergue para alojar a los primeros desplazados de Tasarte, los más rápidos cuando el Cabildo, en un primer momento, ordenó desalojar el barrio. Luego varió de estrategia, un cambio de postura que enfadó a algunos de los afectados.

Y es que, inicialmente, y ante el peligroso avance del incendio, el Cabildo llegó a anunciar, al filo de las 19.30 horas, la evacuación de Tasarte y también que se estaba estudiando optar por la misma solución para los residentes en Tasartico, donde están censados unos 70 vecinos. Se les llegó a aconsejar que se prepararan, cerraran ventanas, alejaran cortinas y esperasen la orden. Pero una hora después y a raíz de un cambio en la dirección del viento, la dirección del dispositivo de extinción entendió que era más seguro para los afectados quedarse en el barrio, no subir hacia la carretera. La mayoría optó por alejarse lo máximo posible de las llamas y buscar refugio cerca del mar, en la playa. Otros se mantuvieron cerca de sus casas, en el propio pago de Tasarte, según afirmaron anoche algunos de los desplazados a la costa.

El fuego se declaró en torno a las 18.30 horas, que fue cuando se recibió el primer aviso de un conato en la degollada de Tasarte, cerca de la GC-200. En pocos minutos avanzó con rapidez.

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