De Canarias a Nepal en bici por el empoderamiento de las mujeres

11/08/2019

La grancanaria Yesenia Herrera emprendió hace dos años y medio un viaje por el mundo con la única compañía de su bicicleta: «Podemos viajar solas. Aunque nos hayan hecho creer que no».

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NATALIA VARGAS (AHORA PLUS) LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Autonomía, libertad y respeto a la naturaleza. La grancanaria Yesenia Herrera ha encontrado en la bicicleta el transporte perfecto para recorrer el mundo y enlazar el ecologismo y el empoderamiento de la mujer. «La bici es una metáfora del feminismo, eres tú con tus piernas y tu fuerza la que decide la dirección que quieres tomar», explica. Hace dos años, con los ahorros que obtuvo de su trabajo como enfermera, emprendió un viaje con perspectiva de género que le ha permitido adentrarse en la cultura y en la forma de vida de Canarias, Portugal, Turquía, Irán, India y Nepal entre otros lugares. «Ser cicloviajera supone no viajar pensando en un destino concreto, de punto a punto, sino disfrutar del trayecto».

Desde pequeña, Herrera ha sido usuaria de bicicleta. «Es un medio de transporte que no contamina, no gastas combustible, no genera emisiones, es totalmente sostenible», explica. A clase y al trabajo iba pedaleando. Sin embargo, nunca pensó que su recorrido sobre dos ruedas pudiera acabar en el continente más extenso del mundo. Entre otras razones, por la ausencia de referentes femeninos y por el estigma patriarcal que impone que una mujer no puede moverse sin compañía masculina. «Siempre he tenido mis miedos, como todas, porque es lo que nos traslada la gente. Nos quieren quietas y calladas. He tenido que aprender a gestionarlos», confiesa.

«Los principales problemas que he encontrado en mi itinerario han sido por ser mujer. Pero me pasa en Irán, en Gran Canaria, en Barcelona o en Madrid. El machismo está en todas partes», insiste. Los miedos de una mujer viajera difieren de los que puedan tener los hombres viajeros. «Siempre que me encuentro a un compañero en la ruta, le pregunto sobre sus preocupaciones». Según Herrera, el robo es el principal peligro que perciben ellos. «Es algo a lo que yo no temo, estoy más preocupada por la agresión física y sexual» señala. «Me han preguntado por sexo en el camino, se han tocado los genitales mientras me miraban, me han intentado agredir, pero no es cosa de un lugar en concreto. Todas las sociedades son patriarcales».

Frente a esta estructura mundial, Yesenia Herrera lleva siempre en su mochila la perspectiva de género. Así, se adentra en la forma de vida de las mujeres de las diferentes zonas que visita para así conocerla y entenderla. «Ellas me hablan de su rutina y yo les cuento mi experiencia viajando en bici. Les explico que viajo sola, sin marido, y se sorprenden. Pero trato de no caer en el error de imponer una forma de actuar desde mi posición privilegiada. Solo conversar», aclara.

Su paso por Irán le hizo ver que, pese a que su manera de moverse por el mundo rompía barreras y abría paso a otras, muchas otras no podrían seguirla aunque quisieran: «Hay veces que, si estás casada, necesitas el permiso de tu marido, y si no lo estás, será mal visto que viajes sola». La grancanaria estuvo a punto de no emprender su visita a este país. Las reiteradas informaciones negativas que los medios trasladan sobre él la hicieron dudar. Pero decidió seguir su instinto y conocer de primera mano si la realidad mediatizada es real o no. En esta ocasión no lo hizo sola. Las redes sociales le permitieron localizar comunidades de cicloviajeras y organizar una caravana de seis mujeres para recorrer Irán. «Mi idea era que vinieran mujeres locales también. Casi lo logramos, pero fue muy difícil», lamenta Herrera.