Agüimes prevé invertir un millón más en el centro para las murgas

26/03/2020

Las obras están paralizadas desde 2018, pero los trámites para la renuncia oficial de la anterior adjudicataria han retrasado el expediente. El Ayuntamiento aprovechará para cambiar el proyecto e introducir mejoras. La previsión es que los trabajos no se reinicien hasta 2021

No hay mal que por bien no venga. A esa máxima parece agarrarse el Ayuntamiento de Agüimes en su afán de retomar el ansiado proyecto municipal de dotar a las murgas del municipio y también a varios grupos folclóricos de una sede social y colectiva en condiciones. Las obras están paradas desde hace más de un año y ahora el gobierno local trabaja para reimpulsarlas, solo que aprovechará la coyuntura para invertir al menos un millón de euros más (serán 3 millones) y mejorar el proyecto inicial. El edificio se ubicará en la trasera del casco de Agüimes, en la linde con la calle La Orilla, la que conduce a Guayadeque, donde se levantaba el antiguo colegio de La Tablilla, construido a finales de los años 70 del siglo XX y que ya fue demolido.

El concejal de Obras en el Ayuntamiento, Efraín González, esperaba estos días la remisión del nuevo proyecto básico por parte de la arquitecta a la que se le hizo el encargo. «Hemos partido del que ya teníamos, pero le vamos a introducir algunos cambios», detalla el edil. Entre otras novedades significativas, apunta que se mantiene el gran patio central al que darán los distintos locales, pero advierte de que en lugar de quedarse al aire libre, como estaba previsto inicialmente, dispondrá de una cubierta. «Así podremos y podrán aprovecharlo los grupos en cualquier época del año». También, añadió, se ganarán algunos locales más.

La primera propuesta técnica presupuestó los trabajos en 1,9 millones de euros, pero la empresa que resultó adjudicataria, allá por finales de 2017, ofertó ejecutarlos por 1,4 millones. Aquitania Business SL empezó la obra, pero en poco tiempo alegó problemas de liquidez y en verano de 2018 ya la había parado. Le dio tiempo apenas a demoler el antiguo recinto educativo y a colocar parte de los cimientos del nuevo complejo. La empresa se declaró en quiebra y prácticamente desapareció, explica el concejal. Tanto fue así, añade González, que les costó localizarla para que firmara la renuncia, trámite necesario para resolver el contrato. En todo caso, y por fortuna, el asunto se resolvió en vía administrativa y no hizo falta recurrir a los tribunales, una coyuntura que habría retrasado aún más el reinicio de las obras.

El proyecto prevé levantar un centro cívico en un edificio abierto, de dos alturas y con forma de U que contará con un patio central en la planta baja, y terrazas y una pasarela en la alta. En la nueva propuesta ese patio irá cubierto. Estaban previstos 12 locales, pero la idea ahora es sumar algunos más. También está contemplado un aparcamiento en el sótano con capacidad para 40 plazas para las personas usuarias del centro y residentes.

Pero el Ayuntamiento no solo cambiará el proyecto, sino que también tendrá que buscarse una nueva vía de financiación. Inicialmente la obra estaba incluida entre las contempladas para Agüimes en el Plan de Cooperación del Cabildo con los ayuntamientos, pero la quiebra de la adjudicataria frustró aquella vía. Ahora González quiere retomarla. Admite que todavía no la tiene concedida y que la intención municipal es incluirlo otra vez en ese programa de financiación insular. En todo caso, si surge algún problema, subraya tajante, se recurrirá a recursos propios. «Se hará sí o sí».

Hasta el inicio de las obras usaban La Tablilla como sede las murgas Los Serenquenquenes, La de Migué, Las Salamandras y Ni Quito Ni Pongo, junto a las agrupaciones folclóricas Los Argones y La Villa. El Ayuntamiento los reubicó en locales municipales del casco mientras durasen los trabajos.

Lo ideal, en 2022

El gobierno municipal de Agüimes trabaja con el objetivo de que este nuevo equipamiento pueda estar en servicio para los carnavales de 2022. «Como muy tarde, para los de 2023». Y es que ahora, una vez tenga el proyecto básico, el Ayuntamiento sacará a concurso primero la redacción del proyecto y después licitará la ejecución en sí de las obras. Estos trámites harán difícil que los trabajos puedan reiniciarse antes de 2021.