Agüimes e Ingenio inyectan 1,2 millones a sus proveedores

04/04/2020

Los municipios del sureste agilizan el pago de facturas pendientes para contribuir a que las empresas tengan liquidez durante la crisis o diseñan planes económicos de ayuda

En el sureste están decididos a plantarle cara al Covid-19 en todos sus frentes, y uno de ellos es aquel que tiene que ver con las graves secuelas económicas que es probable que ocasionará el obligatorio parón de la actividad empresarial. Las competencias de los ayuntamientos en ese terreno son limitadas, pero saben que al menos hay una medida que sí está de su mano y que puede contribuir a aliviar la pesada carga que soportarán con esta crisis muchas empresas, grandes y pequeñas: el pago de las facturas a sus cientos de proveedores. Es una forma rápida de inyectarles liquidez. Por lo pronto, Agüimes e Ingenio pagarán 1,2 millones de euros (1.233.742 euros) a las compañías que les hacen obras, les dan servicio o les suministran productos. Mientras, Santa Lucía anuncia la puesta en marcha de un plan económico de ayudas y de exenciones, deducciones y facilidades de pago de tasas e impuestos que difundirá en breve y que no solo beneficiará al sector empresarial, sino también al vecino.

La cuantía más alta es la que corresponde al Ayuntamiento de Agüimes, cuyo gobierno, presidido por Óscar Hernández, informó ayer en un comunicado de que solo en los últimos 20 días «desde el comienzo de las medidas de limitación de la actividad económica, el consistorio agüimense ha abonado un total de 804.719 euros en facturas a empresas que han prestado sus servicios a la administración local». El objetivo, señalan, es que con este sustancioso aporte de dinero a la economía privada se pretende que sus proveedores puedan tener músculo suficiente para reiniciar sus negocios una vez se haya superado el estado de alarma.

Por su parte, la corporación local de Ingenio celebró este jueves por la tarde un pleno extraordinario para aprobar, entre otros puntos, dos reconocimientos extrajudiciales de crédito con los que podrán librar dinero para abonar facturas por valor de 429.000 euros. Todas estas obligaciones de pago corresponden a la anualidad económica del 2019. Tienen que ver con obras, servicios o contratos que ya fueron realizados y que contaban con partida reservada, pero cuyas facturas, por las razones que sean, no pudieron tramitarse a tiempo de poner abonarse en ese mismo año, en 2019. Al pasar a la anualidad siguiente, a la del 2020, la normativa exige la fórmula del reconocimiento extrajudicial de crédito, un trámite por el que, de alguna manera, el pleno valida esas facturas y entonces pueden pagarse. Eso fue justo lo que hizo Ingenio, en dos expedientes, uno por valor de 324.466 euros y otro de 104.557. Fueron aprobados con los 12 votos a favor de los grupos en el gobierno y las 7 abstenciones de los que están en la oposición. Con todo, la alcaldesa, Ana Hernández, aclara que, al margen de estos pagos del 2019, el Ayuntamiento ha reforzado el área de Intervención para agilizar el abono de las facturas que corresponden al ejercicio actual.

También la regidora anunció que se ha aumentado la partida para ayudas de emergencia social en 60.000 euros y que Ingenio se prepara para todos los escenarios posibles de aquí a fin de año.

Santa Lucía ultima un plan

Santa Lucía de Tirajana anuncia un muy próximo plan económico de ayudas y de exenciones, deducciones y facilidades para el pago de tributos y tasas, no solo para las empresas, sino también para los residentes. El alcalde, Santiago Rodríguez, informó de que el programa ya está muy avanzado y que para su elaboración se han estado reuniendo los equipos de varias concejalías. Además, busca que esas medidas complementen a las que ya han anunciado otras administraciones.

Pleno a 20 pantallas, una incluso desde el hospital

La sesión plenaria que celebró Ingenio la tarde del jueves pasará a la historia por ser la primera que se lleva a cabo en el municipio de forma telemática, es decir, por medio de videoconferencia. A excepción de la regidora, Ana Hernández, y del concejal de Hacienda, Víctor Vega, que sí estaban en el Ayuntamiento, en la sala de juntas y reuniones (donde está el router y el wifi), el resto de los ediles del gobierno y de la oposición siguieron la sesión desde sus casas o desde sus trabajos, como el caso de Catalina Sánchez, que es médica y participó desde su móvil en el hospital donde trabaja.

Eran 18 pantallitas de ediles (deberían ser 21, pero uno de Forum no ha tomado aún posesión, otro concejal se excusó por motivos de trabajo y Hernández y Vega compartían una), más las dos del secretario y de la interventora. En total, 20 pantallas a la vez. Explicó la alcaldesa, Ana Hernández, que la reunión, de unos tres cuartos de hora, transcurrió con normalidad, y que respetó el formato habitual y reglado de un pleno al uso, con los distintos turnos de palabra y la votación a mano alzada, con la salvedad, eso sí, de la lógica incomodidad de algunos inconvenientes técnicos, como, por ejemplo, el retardo en la voz.

Además, al tratarse de la primera sesión de estas características, «se retrasó un poco». La aplicación que se usó al principio se vino abajo y hubo que recurrir a otra, la que ya viene usando el gobierno local en sus reuniones. Los que participaron en el pleno por ordenador, que fue lo que se recomendó, podían ver a todos los ediles. Catalina Sánchez, edil de Industria y Comercio, que lo siguió desde su móvil en el trabajo, se tuvo que conformar solo con oírlos.

Otra curiosidad. Este pleno no solo se celebró online. Su convocatoria se consensuó también vía digital gracias a un chat de wasap en el que están los portavoces de los grupos.