A Tejeda le sienta bien el almendro

02/02/2020

El pueblo cumbrero y el árbol ya florecido se confabularon y atrajeron un año más a miles de visitantes, a los que obsequió con gastronomía y tradiciones canarias. No cabía un alma en las calles. Los Granjeros puso el cierre.

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Hasta el tiempo se le puso de cara este domingo a la fiesta del Almendro en Flor, en Tejeda, que lució un agradable sol de invierno para recibir a los miles de visitantes que volvieron a demostrar que la Cumbre sigue de moda en Gran Canaria. Por momentos daba la sensación de que no cabía un alma más. Las calles se contagiaban el reboso de una masa de paseantes que parecían seguir el rastro oloroso, y gustoso, de las tortillas de carnaval, los chicharrones o los huevos sancochados. Los vecinos que atendían en los puestos no daban abasto. Y los hubo que tuvieron que lidiar con buenas colas. Un año de estos los clientes-visitantes se verán obligados a coger número, como en los mercados.

A Tejeda le sienta bien el almendro

Pero no solo hubo comida en la fiesta que todos los años monta Tejeda para celebrar la floración del almendro. Parrandas que iban y venían y amenizaban la tapa y el vinito al personal, talleres de silbo gomero o de lucha del garrote, exhibición de lucha canaria... Si hay algo que no faltó fue identidad y tradición, dos características que marcan la idiosincrasia de una de las citas ineludibles del invierno de la isla.

Hasta los almendros estuvieron a la altura. Parece que la mayoría de los árboles que ajardinan el casco de este que es uno de los pueblos más bonitos de España se esperó a vestirse de blanco y rosa para el fin de semana grande de las fiestas con las que se les honra. Hubo un ejemplar, al pie de la calle principal, que sirvió de photocall improvisado y natural para muchos post en facebook o capturas para instagram. La gente hacía encajes de bolillos para que en la foto saliera el nombre del pueblo, situado justo en un recinto aledaño.

Mucho coche

Pero donde hay gente también hay atasco, y ayer Tejeda no fue ajena a este consabido cóctel. Aunque es cierto que muchos visitantes hicieron caso a las recomendaciones del Cabildo y de Ayuntamiento y subieron a la Cumbre en guagua, un buen número prefirió la comodidad de su propio coche y no tardó en llenar las explanadas para aparcar que habilitó la corporación que preside Francisco Perera, quien, por cierto, no paró en toda la mañana. Le faltaron manos y ojos para estar en todos los frentes.

A Tejeda le sienta bien el almendro

El cierre, espectacular, corrió a cargo de una marca de la casa, de lo mejor de Gran Canaria, el grupo Los Granjeros, que demostró con creces por qué ha estado en la brega y, de forma tan exitosa, durante 50 años.