500 cartas que no saben de edad

19/05/2020

La crisis de la covid-19 ha servido al pueblo de Tejeda para agudizar el ingenio y hacer gala de un alto grado de empatía con los más vulnerables. Y para muestra, las 500 cartas que 100 niños escribieron a los mayores del municipio para darles ánimos

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Vino un día de repente / un mal virus de visita / y quedarse en casita / es lo que nos toca gente / Los mayores lo han hecho / con un gran decisión / manteniendo la ilusión / con una flor en el pecho».

Este poema, escrito por un alumno de quinto de Primaria del CEO Tejeda, ha sido fuente de alegría y ánimo para uno de los muchos mayores que pueblan Tejeda. En forma de carta llegó recientemente a uno de los hogares de los 500 mayores de 65 años que han vivido confinados en sus casas los últimos dos meses a cuenta del coronavirus. El poema forma parte de un proyecto que cuenta con más de cien participantes y que ha sido posible gracias a la implicación del Ayuntamiento de Tejeda, de profesorado, padres y madres del colegio de Tejeda y, sobre todo, de los 100 niños y niñas que han dado forma a las 500 cartas que se enviaron por vía postal a otros tantos hogares.

Como explica la directora del Centro de Enseñanza Obligatoria Tejeda, Loly Franco, «la situación que nos ha tocado vivir con el confinamiento tras la crisis de la covid-19 ha despertado en nosotros muchos sentimientos e ideas». Y es que el colegio de Tejeda en todo este tiempo ha estado más activo si cabe. El confinamiento en las casas no ha sido impedimento para que hayan desarrollado un sinfín de proyectos en los que se han visto involucrados no solo la comunidad educativa. «Somos gente con interés y ganas de hacer cosas, queremos dejar a Tejeda en lo más alto, y no solo geográficamente». Y una de las iniciativas que mejor resultado ha tenido ha sido Aprendizaje y servicio. Mediante este proyecto 500 personas mayores del municipio han recibido cartas de ánimo escritas por 100 niños y niñas y jóvenes de Tejeda. Cartas, poemas, dibujos, décimas... cada uno, según su edad y motivación, ha colaborado para que nadie en Tejeda se sienta solo.

El proyecto nació a raíz de la idea de una vecina de La Tosca, Mónica, «que pensó en mandarle una carta a los mayores del municipio y que esa carta fuera física, escrita a mano, como antes». Fue ella quien contactó con el Ayuntamiento de Tejeda, y este a su vez pidió la colaboración a la dirección del CEO Tejeda. «Ese mismo día idearon un plan de acción. Todos los niños y jóvenes del CEO y otros que estaban confinados en Tejeda se pondrían manos a la obra, escribiendo cartas y poesías». Como no había manos para tantas cartas, «se hicieron copias ya que eran menos de 100 jóvenes y más de 500 mayores de 65 años», señala Franco.

Una vez las cartas llegaron a las 500 casas donde residen los mayores de Tejeda, en algunos casos solos, se les dio la oportunidad a los destinatarios de contestarle a sus escribientes mediante sms, whatsapp, llamada de teléfono, vídeo... Y como afirma la directora del CEO Tejeda, «los resultados de esta actividad de aprendizaje-servicio han sido maravillosos, han unido a dos generaciones» en un momento en el que el acompañamiento es vital.