Un dron se convierte en la nueva pesadilla de mariscadores furtivos

18/08/2018

Agentes de Medio Ambiente del Cabildo se sirven del dispositivo para reforzar sus labores de vigilancia sobre los espacios naturales. Entre sus funciones está detectar basura y vigilar senderos

Fue adquirido por la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Fuerteventura hace aproximadamente unos seis meses y amenaza con convertirse en la peor pesadilla de los mariscadores furtivos, quienes, día sí y día también, intentan esquivar todos los controles de las autoridades para actuar impunemente y al margen de la ley en las costas majoreras. Pero las cosas se han puesto un poco más difíciles para los furtivos, que, desde ahora, tendrán que vérselas con un objeto volante no deseado sobre sus cabezas mientras se disponen a dar el golpe de lapero.

El terror de los furtivos, lejos de ser la furia del mar, está en un dron que apenas hace ruido y que es capaz de tomar imágenes aéreas de los infractores con las manos en la masa. La filmación será sin duda determinante a la hora de imponerles sanciones. Entre las ventajas del dron destaca sobre todo que, a diferencia del agente de Medio Ambiente, el dispositivo aéreo es mucho más rápido y puede llegar hasta los recovecos más escondidos de la costa. A los mariscadores furtivos no les resultará sencillo desprenderse de los sacos, tirándolos al mar sin ser vistos, para luego correr a esconderse debajo de los riscos del acantilado. Apenas tendrán tiempo de hacerlo y cuando se hayan dado cuenta de la presencia del dron ya habrán sido grabados. Así que los furtivos tendrán que tomar mayores precauciones para que el peso de la ley no caiga sobre ellos.

El dron, cuyo coste se aproximó a los 3.000 euros, está bajo gestión de un vigilante de Medio Ambiente y puede ser requerido por compañeros de departamento para realizar distintos servicios. La Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Fuerteventura, que dirige Natalia Évora, informa de la utilización del dron en las labores de control sobre el furtivismo señaladas, si bien añade que el dispositivo se está empleando además en otras muchas acciones relacionadas con el citado departamento de la primera institución insular. Por ejemplo, desde su adquisición, el dron ha resultado de gran utilidad en el puerto de Gran Tarajal, donde se han tomado imágenes aéreas para realizar un seguimiento sobre las manchas de combustible generadas a raíz del desastre de las gabarras.

Pero, en realidad, el dron se está utilizando sobre todo para realizar labores de vigilancia y control sobre los espacios naturales de Fuerteventura. En este sentido, «lo que más estamos mirando ahora tiene que ver con la limpieza, por ejemplo, si aparecen restos de basura en determinados puntos para proceder después a ejecutar actuaciones de limpieza. También estamos comprobando desde el aire el buen estado de la red insular de senderos para que, en caso de que se detecte alguna incidencia, podamos proceder a solucionarla», según explica la consejera.

En busca de rastros de tortugas

En en el marco del proyecto de reintroducción de la especie de tortugas Caretta caretta, los primeros huevos, traídos de las islas de Cabo Verde, se depositaron en la playa de Cofete hace ya más de una década. Una vez que eclosionaron, las crías se llevaron hasta la guardería de tortugas de Morro Jable, donde se mantuvieron un tiempo para que se hicieran más grandes y después ser liberadas en el mar. El objetivo era que esas mismas crías, ya adultas, regresaran años después a las playas en las que habían sido liberadas a poner sus huevos. Ya se ha cumplido el tiempo necesario para que las primeras crías estén en edad reproductora. De ahí que la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo se mantenga en alerta ante la posible presencia de rastros sospechosos en las playas. De momento, no se ha detectado ninguno, si bien es difícil porque las tortugas prefieren desovar de noche y hay muchos kilómetros de playas. Pues bien, el dron se utilizará también para hacer barridas aéreas en busca de estas marcas en la arena.