Un Chicago ‘made in’ Tiscamanita

27/02/2018

Los aeromotores conocidos como molinos de Chicago que surcan la geografía majorera vuelven a ser protagonistas. Ahora acaban de instalar uno de estos en Agroturismo La Gayría, en Tiscamanita, con la particularidad de que no ha sido importado sino fabricado íntegramente en Canarias.

Aunque siguen conectados a la red eléctrica general, por si se produjera una avería, en Agroturismo La Gayría, en Tiscamanita (Tuineje), ya pueden presumir de ser autosuficientes energéticamente al 100%, tras la inauguración este lunes del primer aeromotor de estilo Chicago pero fabricado íntegramente con tecnología hecha en Canarias. Su instalación ha estado a cargo de Roque Calero, doctor en Ingeniería Industrial y catedrático en Ingeniería Mecánica, y ha costado 6.000 euros de los que un 50% han estado subvencionados por la Consejería de Industria del Cabildo majorero.

La instalación ha encontrado una dificultad inicial que, sin embargo, no ha impedido que el proyecto saliera adelante. El molino tiene la particularidad de que el sistema de aspas no se ha podido instalar sobre la misma boca del pozo, como en la mayoría de pozos de Fuerteventura, sino a una distancia de unos 10 metros debido a la presencia de un tendido de alta tensión. El agua, que se saca mediante «un sistema de transmisión a base de cable y poleas desde el molino hasta la bomba», se lleva hasta un depósito donde se mezcla con agua desalada para eliminar el exceso de salobridad y se usa para el riego de olivos y parras.

Pepe Santana, propietario de Agroturismo La Gayría, explica que con la instalación del molino de Chicago da «un paso más» con el que logra por fin el «consumo cero» con respecto a la red eléctrica general. Esta explotación agroturística, que tiene tres casas rurales, produce desde hace tiempo tanto energía termosolar para calentar agua como fotovoltaica para tener electricidad.

Plan insular de rehabilitación

Las aspas girando en la dirección que marca el viento son señal inequívoca de que se está bombeando agua al tanque. Hasta que se construyó la potabilizadora de Puerto del Rosario, contar con un pozo con molino de Chicago era casi una cuestión de supervivencia en una isla tan árida como Fuerteventura. En los últimos 30 años, muchos de estos mecanismos han ido deteriorándose y hasta cayendo al suelo por la falta de mantenimiento. Frente a ello, y como se han convertido en estampa del paisaje majorero, el Cabildo de Fuerteventura ha habilitado en los últimos años una línea de subvenciones para su reparación y conservación.

La inauguración este lunes del Chicago de Agroturismo La Gayría contó con la presencia del viceconsejero de Industria del Gobierno de Canarias, Gonzalo Piernavieja, el presidente del Cabildo, Marcial Morales, y el consejero insular de Industria, José Juan Herrera, entre otros. Piernavieja se refirió a la posibilidad de impulsar un proyecto para instalar dos nuevas plantas fotovoltaicas en la isla.