Sin tarta de los cruceros para todos

01/03/2018

El turismo de cruceros sin duda ha cambiado la dinámica económica de parte de la capital majorera en los últimos años y, de hecho, se materializa en terrazas llenas. Pero la tarta no llega a todos por igual, ni siquiera en aquellos puntos de paso obligado para cruceristas como la avenida marítima.

La calle peatonal Primero de Mayo y sobre todo el centro comercial de Puerto del Rosario son los puntos que en mayor medida están disfrutando de la tarta de los cruceros. Sin embargo, en estos mismos puntos son los establecimientos de hostelería, principalmente bares y restaurantes, los que mayores beneficios sacan, a diferencia de tiendas de ropa y otro tipo de comercios para los que los ingresos del crucerismo son menores. Fuera de la zona centro, esto es, de la calle Primero de Mayo, aledaños y el centro comercial, la presencia de los cruceristas es casi anecdótica. Y ni que decir tiene que hallar un crucerista en barrio Fabelo es casi tan difícil como toparse con un marciano.

En la avenida marítima, que en teoría debería ser la primera beneficiada del crucerismo, algunos empresarios -la mayoría prefiere guardar el anonimato- consideran que a este turismo no se le está sacando todo el partido que se podría y reclaman mejor planificación a los órganos competentes en pro de una distribución más justa de los beneficios.

Hace unos días, Gino Massimi, propietario del bar-restaurante Puerto Pirata Taberna de los Piratas, situado en la avenida marítima de la capital, publicaba un vídeo en redes sociales quejándose de que, pese a los dos cruceros atracados en ese momento, no habían clientes en las terrazas. Pero ¿cuál era la razón? Pues que las guaguas turísticas se llevaban a los cruceristas fuera de la capital, según aseguraba. Massimi añade además a este diario que, aunque los cruceristas tuvieran la intención de quedarse en la capital para conocer la ciudad, «dentro del barco solo les informan de las guaguas turísticas y cuando se bajan en la oficina de turismo solo promocionan Primero de Mayo, donde se hacen las actividades de dinamización, y el centro comercial». Pero «en la avenida marítima no hacen nada, ni un mercadillo para que los turistas vengan a nuestros negocios y nosotros también pagamos impuestos».

Sin baños públicos en la avenida

Propietarios de establecimientos en el entorno de la avenida marítima de Puerto del Rosario -quienes han preferido mantener el anonimato- han explicado que de los beneficios del crucerismo no han visto casi nada: «Aquí en este negocio trabajamos con gente local, que son el 90%; de los cruceros solo vienen para usar el baño y, como mucho, se toman un cortado, lo que no da ni para pagar el agua y el papel que gastan. Lo que deberían hacer las instituciones es poner baños públicos, por lo menos como esos que ponen en las fiestas, para el uso de los turistas», dijo uno de ellos.