Sin qué comer por la burocracia

09/08/2019

El Consistorio capitalino se enroca y descarta facilitar los informes de un trabajador social a Refugio Majorero, que tendrá que devolver los 12.000 kilos de comida del Banco de Alimentos

El Ayuntamiento de Puerto del Rosario se enroca y descarta volver a facilitar los informes de derivación de un trabajador social a Refugio Majorero. Sin esos informes, que el Consistorio estaba elaborando para la entidad sin ánimo de lucro hasta el pasado mes de abril y que son indispensables para justificar el reparto de la ayuda alimentaria, no se podrán distribuir entre los más desfavorecidos del municipio los 12.000 kilos de comida procedentes del Banco de Alimentos. Los palés cargados de leche, arroz, latas o pasta, entre otros muchos productos, permanecen desde el pasado día 30 de junio en el almacén de la citada ONG en el barrio de El Charco.

El Ayuntamiento de Puerto del Rosario, con nuevo grupo de gobierno tras las últimas elecciones, justifica su posición al respecto: «Para ser beneficiarios del banco de alimentos gestionado por cualquier asociación o entidad externa a esta administración [Ayuntamiento] y, como tal, que presten los servicios que consideren oportunos atendiendo a las demandas de la población que atiende, la asociación o entidad debe tener a disposición de los mismos los medios necesarios e imprescindibles para poder prestarlos», según ha explicado la concejala de Servicios Sociales, Yanira Domínguez.

La responsable del área asegura además que «existen en el municipio de Puerto del Rosario otras asociaciones que prestan este servicio y que el acceso al mismo es directo, sin necesidad de la intervención de Servicios Sociales municipales, por no ser un servicio municipal». Domínguez recuerda también que el departamento que dirige se halla en estos momentos afrontando «una situación de escasez de recursos humanos», razón por la que actualmente «se está priorizando el desarrollo de las competencias propias». Por último, se muestra tajante al afirmar que «no se puede continuar, en forma de colaboración, emitiendo cartas de derivación de Servicios Sociales, puesto que no es una competencia legal de esta Concejalía» de Servicios Sociales.

La Corporación municipal, cuyo nuevo alcalde, Juan Jiménez, anunció tras tomar posesión que se incrementarían los fondos destinados a asuntos sociales, finiquita así el problema. Sin embargo, surge una duda que todavía no ha encontrado respuesta: si la emisión de esos informes de derivación que reclama Refugio Majorero para justificar el reparto ante el Banco de Alimentos no es una «competencia legal» del área de Servicios Sociales, cómo es posible que el Ayuntamiento se los viniera facilitando a dicha ONG hasta el pasado mes de abril. Así las cosas, el enigma sigue sin ser aclarado y se convierte en un nuevo misterio de la burocracia.

En vista de la postura contundente del Ayuntamiento de Puerto del Rosario al respecto, los voluntarios de Refugio Majorero tendrán que apresurarse durante los próximos días para devolver los 12.000 kilos de comida al Banco de Alimentos. El paso del tiempo juega en contra, puesto que se trata de gran cantidad de productos con fecha de caducidad. Los grandes perjudicados, de momento, serán sin duda las 197 familias que, según Refugio Majorero, venían beneficiándose del reparto de alimentos llevado a cabo por la ONG en la capital majorera. En todo caso, a buen seguro que otras entidades sociales que prestan ayuda a los más desfavorecidos en la Maxorata estarán dispuestas a responsabilizarse del cargamento para distribuirlo, siempre y cuando dispongan de trabajador social.