Más de 232.000 turistas llegan por barco

28/02/2018

El turismo de cruceros experimenta cifras de vértigo en Puerto del Rosario. En la actual temporada se registra un 41% más de cruceristas que en la anterior, hasta alcanzar los 232.000 turistas llegados en barco. Entre los más beneficiados sin duda están bares, restaurantes y comercios de la capital.

El puerto de Puerto del Rosario sigue creciendo en turismo de cruceros y se acerca a los cien mil pasajeros más en la presente temporada 2017/2018. En total, cuando finalice la campaña en curso, habrán pasado por el muelle capitalino 25 barcos en un total de 171 escalas que habrán supuesto el desembarcado de unos 232.142 cruceristas, según las previsiones de la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Puerto del Rosario, que dirige Paloma Hernández, para el periodo comprendido entre los meses de julio de 2017 y mayo-junio de 2018.

Estas cifras representan 95.921 cruceristas más con respecto a la campaña 2016/17, cuando llegaron 136.221 turistas a bordo de 18 buques en 71 escalas. Porcentualmente, la temporada en curso registra una incremento del 41,3% en número de atraques y del 41,2% en cruceristas con respecto a la anterior. Puerto del Rosario es hoy por tanto una ciudad de cruceristas que pasean entre sus rincones. En la zona centro, en torno a la calle peatonal Primero de Mayo, se experimenta en los últimos tiempos un renacer de la actividad económica tras los años de crisis y al albor del dinamismo generado en el puerto por los cruceros. Incluso han abierto nuevas cafeterías y las tiendas ven mejorar sus ingresos con las compras de estos turistas que desembarcan tan solo por unas pocas horas.

El aumento del turismo de cruceros está resultando beneficioso sobre todo para la capital, donde son especialmente los negocios de la restauración los que hacen caja llenando las terrazas; pero también otros puntos de la Maxorata, ya que desde el dique de cruceros se llenan guaguas con dirección a otros enclaves con interés turístico. «Puerto del Rosario se consolida como destino turístico y así es como debemos ver a la capital de nuestra isla. Es el destino predilecto del turismo nacional e internacional que nos visita en busca de tranquilidad, sosiego y relajación, a la vez que ocio y diversidad cultural. Desde el departamento municipal de Turismo nos encontramos absolutamente comprometidos en la promoción de Puerto del Rosario como destino turístico de calidad», según han manifestado desde el Ayuntamiento de Puerto del Rosario.

Aparte de consolidar el turismo de cruceros en la capital, entre los grandes retos del puerto majorero para los próximos años destacan la apertura de la línea de Tarfaya y, consecuentemente, la entrada en servicio del puesto de inspección fronteriza. En el cajón del olvido parece haber quedado el antiguo proyecto para la construcción de un muelle comercial que sustituya al actual en la zona de La Hondura.

Proyectos para abrir la capital al mar

En los últimos años, el puerto majorero se somete a un proceso de transformación en virtud de varios proyectos. El más destacado ha sido la ampliación de la playa de Los Pozos, en los últimos tiempos más conocida como Playa Chica, que ha multiplicado su extensión de arena seis veces. Las obras han contado con una inversión de unos 850.000 euros y conllevado la construcción de un dique al sur de la playa para proteger la arena de los temporales de mar. Además, el Ayuntamiento de Puerto del Rosario ejecuta actualmente un proyecto para peatonalizar la calle adyacente al paseo de la playa, creando así un espacio amplio y abierto al mar que se podrá usar para la celebración de eventos públicos. Playa Chica se ha convertido además es una postal de recibimiento para los buques que atracan en el muelle de cruceros, un dique que se halla a muy poca distancia. En últimos años se han ejecutado otros dos proyectos de relevancia en el puerto majorero: en primer lugar, la apertura al mar de la avenida marítima en el tramo comprendido entre el muelle comercial y la plataforma del muelle chico, derribando los antiguos muros; y, en segundo lugar, el muro de cemento construido en torno a los pantalanes en pro de dar seguridad a las embarcaciones deportivas.