Los piratas ingleses se convierten en ruta y llegan a los colegios

29/07/2018

Los trabajos arqueológicos de Tuineje, que se llevan a cabo en uno de los escenarios de las Batallas de Tamasite y el Cuchillete, se enmarcan en un proyecto más amplio de convertir la ruta de los invasores británicos en Caminaria, la iniciativa del Dirección de Patrimonio Cultural de recuperación de senderos.

Las Batallas de Tamasite y el Cuchillete, acaecidas en 1740 en Tuineje, entrarán a formar parte del proyecto Caminaria de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias que protege y difunde antiguos caminos reales convirtiéndolos en senderos interpretativos. Gracias al apoyo de la Consejería de Educación del Ejecutivo autónomo, la gesta de los majoreros contra los piratas ingleses entrará en los colegios.

Son los dos nuevos proyectos hacia donde crecerán los trabajos arqueológicos que la empresa Arenisca. Patrimonio y Arqueología lleva a cabo en el Llano del Florido, uno de los escenarios de las refriegas históricas, donde perdieron la vida unos 55 invasores ingleses. Miguel Ángel Clavijo, director general de Patrimonio Cultural, así lo anunció esta semana mientras recorría los seis kilómetros cuadrados que el equipo arqueológico prospecta en busca de algún resto, sean huesos, sean metales.

La Dirección General de Patrimonio Cultural subvenciona con 18.000 euros estos trabajos de excavación que incluyen el uso de detectores de metal. El Ayuntamiento de Tuineje, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la asociación Más ruines que Caín colaboran en este proyecto que Clavijo calificó como «no sencillo porque las batallas tuvieron lugar hace ahora 278 años, pero que seguro terminará con éxito gracias a la implicación de los vecinos». Tuineje, añadió, resulta «muy peculiar» dentro del contexto de Canarias en el sentido de que su historia y patrimonio pueden convertirse en un activo económico.

El proyecto arqueológico de las Batallas de Cuchillete y Tamasite se divide en cuatro fases: documentación previa, que se realizó en mayo y junio y que se basó en información bibliográfica y cartográfica, incluyendo entrevistas orales a los vecinos del pueblo; la actual fase de prospección de campo con detectores de metales; la realización de sondeos para localizar restos óseos humanos, que se acometerá después de septiembre; y finalmente la interpretación de los resultados que arrojen luz sobre la historia. Los trabajos son sobre todo participativos, como destaca Rosa López, directora arqueológica de Arenisca, en el sentido de que los vecinos pueden participar en las tareas de prospección que comenzaron este mes de julio.

En una reunión informativa celebrada el viernes pasado en el centro de mayores de Tuineje, el equipo de Arenisca también explicó a los ciudadanos en qué consistirán estos trabajos arqueológicos y cómo pueden colaborar con la información que hayan oído a sus familiares más viejos.

Cueva de Villaverde, parque arqueológico

Antes de recorrer uno de los escenarios de las batallas de Tuineje, Miguel Ángel Clavijo visitó la Cueva de Villaverde, en La Oliva, cuyo entorno la Dirección General de Patrimonio Cultural quiere adecentar para, a posteriori, realizar la segunda excavación arqueológica de su historia. Este yacimiento se descubrió hace más de 30 años, cuando la explosión de unos barrenos sacó a la luz el enterramiento de un adulto y un niño, más un hueso de una foca monje a más de 20 kilómetros del mar.

En aquellos años se llevó a cabo un primer trabajo de prospección arqueológica que, en un futuro, Clavijo quiere repetir para convertir la Cueva de Villaverde en un parque arqueológico visitable a la vista del «enorme potencial» del yacimiento. Los únicos enemigos del tubo volcánico, que está vallado y relativamente bien conservado, son las filtraciones de los pozos negros circundantes.

El director general también se reunió con el alcalde de La Oliva, Isaí Blanco, para otros temas.