«Los informes eran favorables al Baku»

27/10/2018

Arranca el juicio del Baku. En la primera sesión declaran diecinueve acusados por delitos de prevaricación y de fraude y exacciones ilegales. Todos los acusados, que rechazan contestar a la Fiscalía y a la acusación particular, aseguran que el concurso del parque acuático salió adelante porque todos los informes técnicos eran favorables

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Los acusados en el caso Baku por presuntos delitos de prevaricación, así como de fraude y exacciones ilegales, aseguraron ayer que sus actuaciones en el procedimiento para adjudicar el concurso y construcción del parque acuático de Corralejo se basaron siempre en «informes técnicos favorables» al proyecto. Fue la tónica general de las declaraciones de los l9 investigados que se sentaron en el banquillo de los acusados para declarar ante el tribunal de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas. Todos los acusados, haciendo uso del derecho que les asiste, se negaron a responder a preguntas de la Fiscalía y de la acusación particular, si bien la mayoría de ellos, aunque no todos, sí contestaron a sus abogados defensores y al tribunal.

El primero en declarar fue Domingo González Arroyo, quien era alcalde de La Oliva entre noviembre de 2002 y marzo de 2003, cuando, en virtud de actuaciones de la comisión de gobierno, de la mesa de contratación y del pleno municipal, se tramitó el expediente que culminaría en la adjudicación por parte del Ayuntamiento a la empresa Joca del concurso para la construcción y explotación del parque acuático en una parcela de la zona Z, en la urbanización Corralejo Playa, en el ámbito urbanístico SAU PA 1, en Corralejo. Ante las preguntas de su abogado y del tribunal, Arroyo explicó que las bases del pliego fueron elaboradas por «el letrado don Tomás Ramón Fernández, catedrático de Derecho Administrativo», en colaboración con «el técnico municipal contratado don Jerónimo Soto».

Arroyo aclaró sobre sí mismo que no intervino en la elaboración «de ningún pliego», y que se fió «de los informes de los dos técnicos a la hora de llevar este tema al pleno, donde fue aprobado por unanimidad». El exalcalde dijo que nadie informó desvaforablemente del pliego durante el proceso de tramitación del concurso: «Nadie puso ninguna propuesta de que estuviese mal ningún punto de los del pliego, ni el técnico urbanístico, ni el técnico de Derecho Administrativo, ni tampoco ninguna advertencia del secretario, ni del interventor municipal, ni del grupo de la oposición».

Por otra parte, a las preguntas de la defensa, Jerónimo Soto dijo que «nunca» ha sido arquitecto municipal con plaza en el Ayuntamiento y que «nunca» ha estado contratado laboralmente por dicha institución: «Era un cliente más, hacía los informes, pasaba la factura mensual y me hacía mis retenciones»; es decir, «encargos puntuales». Soto explicó que Arroyo le encargó el informe del Baku: «A través de una providencia me piden que emita informes sobre la propiedad y calificación del suelo con respecto a un pliego que está en fase de aprobación». Según Soto, la calificación urbanística informada por él y las condiciones urbanísticas del pliego eran compatibles, ya que «en principio el pliego se puede ejecutar sin ningún tipo de problema dentro de la parcela dependiendo de donde se pongan las cosas».

Las exalcaldesas se respaldan

Claudina Morales explicó que, siendo alcaldesa, en noviembre de 2003, la junta local de gobierno aprobó el proyecto de ejecución del Baku porque «tanto el informe del arquitecto como el jurídico eran favorables». Rosa Fernández, también miembro de la misma junta, aseguró que «siempre que iba un proyecto a junta es porque tenía informes técnicos y jurídicos favorables».