Los campistas acatan resignados la prohibición de acampar en verano

26/06/2020

De norte a sur, el sector solicita regulación y supervisión. Pese a la prohibición, la costa se llena de caravanistas y campistas por una noche o un fin de semana que no respetan ninguna norma

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No por esperada, la noticia de la prohibición de acampada este verano ha dejado de sentar como un jarro de agua fría. La medida sanitaria de no permitirlas choca con la realidad: las autocaravanas y las casetas se multiplican en el fin de semana y levantan cuando llega el domingo, sin control ni regulación.

En los municipios de Antigua y Tuineje, el grupo de campistas que desde el año pasado pedía la regularización de esta práctica arraigada en Fuerteventura, ahora acata la prohibición. «Dada la situación sanitaria, era de esperar». Pero no por eso ha sentado mal la confirmación de la suspensión. «Tras tres meses confinados en casa, todos teníamos más ganas que nunca de acampar en las playas de siempre».

Estos campistas pasaban el verano en el barranco de la Torre, La Ballena y otras playas entre las Salinas del Carmen y Pozo Negro, en el caso del municipio de Antigua. En Tuineje, se partían entre El Pajarito (al norte de Las Playitas), El Caracol (cerca de Tarajalejo), Marquina-Ayose (por La Lajita) o Agando (al sur de Gran Tarajal). Lo hacían cada verano, pero nunca con tranquilidad, por eso solicitaron antes de la pandemia regularización. Tras la prohibición, aún no han barajado alternativas, pero sí denuncian que «seguimos viendo autocaravanas y caravanas por todas las playas sin control mientras nosotros respetamos la medida sanitaria de no permitirlas».

Demanda de supervisión desde El cotillo

Por el norte, desde El Cotillo, una de la franjas costeras más demandadas, el colectivo Cotillo Joven apunta que la prohibición no es solución, «más este año que pocas opciones de viajar hay para los majoreros», lamenta Luzma Rodríguez, una de sus responsables. «Estamos hablando de las vacaciones de muchos que sólo pueden pasarlas en la playa de acampada».

Frente a la restricción de este verano, Cotillo Joven aboga por la regulación y la supervisión. «La mayoría de los campistas es respetuoso, pero otros meten los coches al lado mismo de los goros y luego se entierran; otros levantan los pivotes de Costas; hay los que se han metido dentro de suelos privados».