Las ganaderías se suben al tren de las energías renovables

03/02/2018

Doce granjas de Fuerteventura funcionan ya con energía fotovoltaica en virtud de las subvenciones genéricas para la electrificación mediante energías renovables, unas ayudas dirigidas a explotaciones ganaderas no conectadas a la red convocadas por el Cabildo de Fuerteventura en 2017.

Puerto del Rosario

Estas subvenciones han posibilitado la instalación de módulos fotovoltaicos en dos granjas más recientemente, en concreto en las de Rubén Curbelo y Soraya González, ambas en La Oliva. «Con estas dos nuevas explotaciones ya son doce las que funcionan con energías renovables, lo que significa que avanzamos con decisión en aprovechar las energías limpias y facilitar el trabajo al sector primario», dijo el presidente del Cabildo, Marcial Morales, durante su visita a ambas granjas junto al alcalde de La Oliva, Isaí Blanco, el consejero de Industria, José Juan Herrera Martel, y representantes de la empresa Solarland SL.

Morales anunció que «próximamente se pondrá en marcha una convocatoria más amplia, para que la población de Fuerteventura pueda seguir beneficiándose de este nuevo modelo energético en ámbitos como vivienda, industria y movilidad». La granja de Rubén Curbelo es una explotación que trabaja con 900 cabras y, mediante 96 módulos de energía fotovoltaica, genera una potencia «de 25.440 vatios pico». Según Curbelo, «la instalación de paneles solares ha significado el mejor funcionamiento de la granja y un importante ahorro económico, ya que el consumo de gasoil suponía un gasto de unos 2.000 euros al mes».

Por su parte, la granja de Soraya González se autoabastece para la producción de leche de unas 300 cabras y, gracias a la instalación de 48 módulos fotovoltaicos, genera una potencia «de 13.800 vatios pico». González destacó el «gran ahorro» energético en consumo de gasoil y mantenimiento de motores que han supuesto las placas fotovoltaicas, así como «la posibilidad de mantener encendida la maquinaria de forma permanente con esta tecnología sostenible».

La empresa Solarland SL instaló los paneles y, según su gerente, Fructu Esteban, «son grandes instalaciones industriales que necesitan una estabilidad importante para autoabastecer los diferentes consumos para el cuidado y ordeño de los animales».