La Zepa ‘engulle’ a Vallebrón y La Caldereta

20/05/2020

El Ayuntamiento de La Oliva se opone a la ampliación de la zona protegida por incluir áreas urbanas y periurbanas de Vallebrón y La Caldereta. La propuesta se tramita por el procedimiento de urgencia

Catalina García / Puerto del Rosario

La ampliación de la Zona de Especial Protección para las Aves (Zepa) dejaría dentro áreas urbanas y periurbanas de las localidades de La Caldereta y Vallebrón, asentamientos poblacionales históricos con base productiva en los huertos y explotaciones agrarias que se verían afectados para poder seguir desarrollando esta actividad. Es el argumento del Ayuntamiento de La Oliva para rechazar frontalmente la propuesta de la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias de aumentar la superficie de esta franja de protección denominada Vallebrón y Valles de Fimapaire y Fenimoy.

El Consistorio de La Oliva ha presentado alegaciones a esta propuesta de ampliación de la Zepa que, además, se ha tramitado por el procedimiento de urgencia. Vallebrón ya tiene la consideración de Paisaje Protegido dentro de la Red Natura 2000, explica el concejal de Medio Ambiente, David Fajardo, que suscribe «la más firme oposición» a la propuesta por considerarla «innecesaria», y porque este procedimiento «vulnera los derechos de los vecinos y vecinas» de Vallebrón y La Caldereta, al acortar a la mitad los plazos de participación pública.

El alcalde de La Oliva, Isaí Blanco, deja claro que «somos los primeros en defender los espacios protegidos y el territorio de agresiones y actividades dañinas, y así lo hemos demostrado en otras batallas, algunas resueltas con éxito como la de los buggies y quads o la masificación de Isla de Lobos», y otras que siguen abiertas «como el desarrollo indiscriminado de aerogeneradores por todo el territorio» y en que el Ayuntamiento de La Oliva está personado también frente al Gobierno de Canarias. Sin embargo, precisa, la ampliación «no se justifica de ninguna manera» al incluir dos núcleos habitados y con actividad agrícola, «menos aún hacerlo de urgencia aprovechando el estado de alarma».

Esta ampliación de la Zepa de Vallebrón tiene como trasfondo el procedimiento sancionador iniciado desde la Comisión Europea responsabilizando al Estado español de los daños ocasionados en un espacio de la Red Natura 2000, como es la Zepa de Majanicho, en relación al Plan Parcial SAU 12, y en cuyo proceso de medidas correctoras participan el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Fuerteventura y el Ayuntamiento de La Oliva.

Atajo, sorpresa y oscurantismo

El Ayuntamiento de La Oliva sostiene que la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias carece de argumentos para sustentar tal necesidad de urgencia, «pues la declaración de cualquier figura de protección ambiental debe ser fruto de objetivados estudios y reflexivos análisis de los intereses en juego, lo que sería incompatible con las técnicas de planificación» y «como si el atajo, la sorpresa o el oscurantismo fuera compatible con aquel fin».

La Corporación del norte majorero parte de que esta declaración cuenta con «deficientes garantías de información pública», que las razones que motivan su necesidad son injustificadas y que se incumplen las prescripciones legales, así como señala la improcedencia de esta ampliación en compensación de otra Zepa del municipio, la de Majanicho. En relación al proceso sancionador iniciado por la Comisión Europea contra el Estado español a tenor de los daños ocasionados en este espacio protegido situado cerca de El Cotillo «para eludir reproches y sanciones de la Unión Europea, se incurriría en la nulidad del decreto por el supuesto de desviación de poder».