La Warner desata la guerra en las Dunas

14/09/2018

El rodaje de ‘Wonder Woman’ se pone en marcha en la carretera del parque natural. En la primera jornada se han grabado sendas escenas de acción sobre tanques militares circulando y una pelea. Los protagonistas de la película, Gal Gadot y Chris Pine, derrochan simpatía en un restaurante situado junto al muelle chico de Corralejo

Las Dunas de Corralejo se han convertido desde este jueves en un auténtico campo de batalla en el que convoys militares no dejan de circular por la carretera y, no sin causar cierta alarma entre los turistas más despistados que toman el sol en la playa, ráfagas de disparos de ametralladoras retumban atronadoras hasta llegar a los oídos. Después de su paso por Almería, el rodaje de Wonder Woman se ha trasladado a Fuerteventura, donde podría prolongarse hasta tres semanas. Los equipos de dirección y producción, así como los actores del reparto, se alojan desde la tarde del pasado martes en un lujoso hotel de Corralejo, a menos de un kilómetro del decorado del poblado de chozas donde, a tenor de sus proporciones y del despliegue de medios (caravanas, grúas, ventiladores gigantes, pantallas de croma, etcétera), podrían grabarse algunas de las secuencias más espectaculares de esta película de la Warner Bros dirigida por Patty Jenkins.

A pesar de llevar escasos días en Fuerteventura, a algunos de los protagonistas principales de la película se les ha podido ver paseando en las inmediaciones de la avenida marítima de Corralejo. Y lo han hecho con un atuendo tan veraniego que ambos llevaban cholas puestas. Tal y como publicaba este mismo jueves el periódico digital Noticias Fuerteventura, tanto la actriz que interpreta a la mujer maravilla, Gal Gadot, como su compañero de reparto, Chris Pine, estuvieron en el restaurante La Marquesina, ubicado frente a la playa del muelle chico de Corralejo, donde derrocharon gran simpatía y no mostraron ningún inconveniente en hacerse una fotografía con los camareros.

Cada día, los equipos de la película se ponen en marcha muy temprano para aprovechar todas las horas de luz. No pueden perder ni un minuto. Por eso en el hotel se sirve el desayuno a las seis de la mañana y con los primeros rayos de sol la zona de rodaje se halla desbordante de vida. En la mañana de este jueves se grabaron escenas en dos puntos diferentes de la carretera. Más o menos a mitad de camino entre ambos puntos y encima de una duna por el lado de la vía que da al mar, habían unas casetas de tipo desmontable y de color blanco desde las que, cada cierto tiempo, un dron con su cámara emprendía el vuelo hacia el sur anunciando lo que estaba a punto de suceder: un convoy de vehículos militares antiguos, formado al menos por tres camiones, tres jeeps y dos tanquetas blindadas, iniciaba una marcha en dirección norte y, en un momento dado, se escuchaba una fuerte ráfaga de disparos. Después se hacía el silencio de nuevo y el convoy terminaba girando sobre sí mismo para regresar al punto de partida, puesto que la toma se repetiría unas cuantas veces en las primeras horas de la mañana.

Un segundo punto de rodaje se ubicó también en la carretera, esta vez en una zona muy próxima al falso poblado de chozas, aunque no en este propiamente; de hecho, se instalaron dos pantallas gigantes de croma que, por su orientación mirando hacia el sur, podrían servir para ocultar el mismo poblado de chozas, la carretera, una torreta de la luz y quizás hasta la isla de Lobos. En esta segunda zona se rodó a media mañana una espectacular escena de acción, y hasta se pudo escuchar el emocionante Three, two, one, action con el que los actores se pusieron en marcha: un hombre en pantalones negros y camiseta blanca sobre un tanque de guerra se pelea a puñetazo limpio con un militar que asoma la cabeza desde el interior del blindado. La escena se repite una y otra vez y, entre toma y toma, el actor de la camiseta blanca no desaprovecha ni un segundo para practicar sus golpes. Alrededor de los dos actores habían dos grúas con cámaras de cine, ventiladores gigantes que simulaban viento, pantallas de croma, furgonetas aparcadas y decenas y decenas de personas que no paraban de ir de aquí para allá.

El despliegue cinematográfico continuará en próximos días desde las Dunas de Corralejo a Parque Holandés. El permiso de rodaje del Ayuntamiento de La Oliva dura tres semanas; también se grabará una escena en una playa de Pájara.