La Oliva emprende el arreglo de dos aljibes como atractivo turístico

15/07/2019

Crispal SL tiene un plazo de dos meses para empezar la obra valorada en 94.214 euros que convertirá estas infraestructuras hidráulicas en un centro de interpretación de la Ruta del Agua

El Ayuntamiento de La Oliva tiene todo preparado para el inicio de las obras que permitirán rehabilitar el aljibe del Veneno y el aljibe Redondo, y acondicionar este antiguo complejo arquitectónico como centro de interpretación dentro del proyecto turístico de la Ruta del Agua de La Oliva. Tras la firma del acta de replanteo, la empresa adjudicataria cuenta con un plazo de dos meses para ejecutar los trabajos donde se han invertido 94.214 euros.

La empresa adjudicataria de las obras, Crispal Islas SL, con dirección facultativa de Fabián Hernández Suárez y Romina Movilla Violán y con el apoyo del técnico municipal Félix Montelongo, desarrollarán el proyecto de rehabilitación de los dos aljibes recuperando no sólo las estructuras de las dos edificaciones, sino también el circuito del agua que conecta los dos aljibes, tal y como los utilizaban antiguamente los habitantes de La Oliva.

El conjunto consta de un depósito subterráneo, el aljibe Redondo que es una estructura cubierta de planta circular, de 20 metros de diámetro y entre 8 y 10 de profundidad, y rodeado de anchos muros de mampostería de piedra del lugar y una mareta de menor tamaño; un molino de viento ya desaparecido que extraía el agua del aljibe y la elevaba hasta el edificio que acoge el sistema de decantadores con el fin de filtrar el agua; y un segundo aljibe llamado del Veneno.».

El guindilla repartía el agua

Tanto el aljibe Redondo como el del Veneno son de propiedad municipal desde tiempos inmemoriales y fueron habilitados para suministrar de agua al pueblo de La Oliva, sobre todo en los periodos de escasez. Esta zona fue rehabilitada en el año 1951, a través de una subvención de la Dirección General de Regiones Devastadas de 400.000 pesetas y otra cuantía menor aportada por el Ayuntamiento. El informe municipal recoge como «los vecinos recuerdan a un empleado del Ayuntamiento, casi siempre el guindilla, que era el que a una hora determinada del día, normalmente sobre el mediodía, distribuía el agua, pudiendo llevar una cantidad de acuerdo con los miembros de la familia y que se iba pagando a un precio estipulado, tan pronto como se te llenara el recipiente. Las gentes del pueblo aparecían a la hora prevista y el suministro se hacía por orden de llegada. Llenaban todo tipo de envases: barricas, garrafones de cristal, latas, cacharros y baños; unos se cargaban en las bestias (burros y camellos); y el resto los cargaban las mujeres sobre la cabeza, poniéndose entre la cabeza y el envase un rólete hecho con telas para atenuar el daño producido por el contacto. A este rólete se le dominaba el ruedo»..

La Ruta del Agua de La Oliva es el proyecto turístico que, desde la Concejalía de Turismo, se dirige a crear un itinerario turístico que permita potenciar entre la población local y los visitantes el conocimiento de los valores patrimoniales, culturales y etnográficos que atesora La Oliva y su entorno, tomando como temática principal el aprovechamiento de un bien preciado y escaso como fue, durante siglos, el agua para los habitantes del municipio del norte.

Único ayuntamiento dentro del ECO-TUR

El proyecto de los aljibes se enmarca en el programa europeo ECO-TUR, contando con cofinanciación de la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y del programa MAC 2014-2020 Interreg. El Ayuntamiento de La Oliva es el único municipio de Fuerteventura que participa en ECO-TUR,