«Hay niños y personas mayores que necesitan esos alimentos»

09/08/2019

Familias beneficiarias de la ONG Refugio Majorero reclaman al Ayuntamiento de Puerto del Rosario soluciones al bloqueo de los 12.000 kilos de comida procedentes del Banco de Alimentos

En la misma puerta del Ayuntamiento de Puerto del Rosario, unas 25 personas, en representación de las 197 familias beneficiarias de Refugio Majorero, se manifestaron ayer para reclamar una solución que permita desbloquear el reparto de los 12.000 kilos de comida del Banco de Alimentos que siguen sin distribuirse en los almacenes de la citada entidad social. Tal y como informaba CANARIAS7 el pasado martes, no se pueden distribuir y tendrán que ser devueltos, porque, según Refugio Majorero, desde abril el Consistorio no emite los informes de derivación de un trabajador social para certificar qué familias cumplen los requisitos para ser beneficiarias de dichas ayudas alimentarias.

Desde el Ayuntamiento se alega que, aunque hasta hace unos meses sí se venía colaborando con Refugio Majorero en la elaboración de esos informes de derivación, la falta de personal en el área de Servicios Sociales impide seguir adelante con esa colaboración. Además, se insta a la ONG a solicitar una subvención del propio Ayuntamiento, o bien de alguna otra administración como el Cabildo o el Gobierno de Canarias, para contratar a un trabajador social que emita esos informes de derivación que justifican la entrega de comida.

El bloqueo de estos alimentos ha generado gran indignación entre los potenciales beneficiarios. «Hay muchas personas pobres que nos beneficiamos tanto de los alimentos como de la ropa. Hay niños y personas mayores que sí necesitan estos alimentos y también la ropa. Necesitamos que hagan algo por estas personas que no tenemos nada», explicó Marta Feliz. Entre los afectados también está Doris Salazar, con una hija y tres nietos -uno de los niños enfermo-, que reclama «una solución» para las familias.

Concepción Iglesias, con una minusvalía del 82% que le acaban de conceder, explica que, si no hubiera sido por la ayuda alimentaria proporcionada por la entidad social Refugio Majorero, no hubiera tenido las fuerzas necesarias para luchar durante los dos últimos años «moviendo papeles» para que le reconocieran su invalidez: «Mucha gente necesitada hemos tenido comida, nos han dado carne, arroz, embutido, verdura, lo básico para que no pasemos necesidad». Por su parte, Agustín Marcos, con una pensión «muy baja» que no le da para casi nada, considera que se trata de una situación «muy injusta» para muchas personas: «No somos animales y necesitamos que nos echen una mano».

Asimismo, Miguelina Feliz, beneficiaria desde hace unos dos años de Refugio Majorero, lamenta que vayan a devolver los alimentos, porque «hay mucha necesidad en Fuerteventura». En el mismo sentido se pronuncia Juan Ramón Pulido, de 54 años: «Tengo una incapacidad, soy pensionista, cobro una pensión muy baja y pago 354 euros de casa, luz y agua aparte. Si no fuera por la comida que nos dan, yo no podría vivir», explica.

Refugio Majorero es una ONG que, además de distribuir alimentos entre personas necesitadas, dispone de servicio de ropero social. Sus responsables aseguran que no pueden contratar a un trabajador social para elaborar los informes de derivación de las ayudas alimentarias porque se trata de una entidad sin ánimo de lucro y que, por tanto, no dispone de fondos. Además, dicen que el Consistorio tiene la obligación legal de emitir los informes.