La solidaridad majorera se expresa en forma de seis toneladas de ropa

20/01/2020

En menos de una semana, Verónica Estupiñán organizó a través de las redes sociales una recogida para ayudar a los ciudadanos extranjeros. Ahora, la clasifica para repartir a las oeneges

Catalina García / Puerto del Rosario

Zapatos, pantalones, mantas, productos de aseo y sobre todo abrigos, muchos abrigos, donaron los ciudadanos en Gran Tarajal y Antigua en respuesta a la llamada a la solidaridad realizada por Verónica Estupiñán Fariña a través de las redes sociales. La campaña surgió de manera individual y rápida tras ver la semana pasada las imágenes de los ciudadanos extranjeros deambulando por las calles de Puerto del Rosario y otras localidades, mas su alcance resultó abrumador, hasta el punto de que toca una semana entera de clasificar la ropa para luego distribuir entre las oenegés.

«No soy el centro de atención de esta causa sino el nexo de unión de la solidaridad majorera con estas personas», avisa Verónica (Puerto del Rosario, 1992) rodeada de bolsas y tongas de ropa que donaron los ciudadanos hasta alcanzar casi seis toneladas. A través de su pagina de facebook, realizó una reflexión personal sobre dar respuesta a las necesidades de estas personas que llegaron en las últimas semanas en patera a la isla y que están acogidos en el albergue juvenil de Tefía en su mayor parte, aunque a algunos se le ves deambular por las calles de Puerto del Rosario y otras localidades. «Mis amigos empezaron a dejar comentarios a favor y asegurar que tenían cosas que dar a esta gente necesitada».

Puntos de recogida: Gran Tarajal y Antigua

Verónica se dijo: «yo quiero intentarlo, yo quiero ayudar, aunque no podía hacerlo desde una oenegé puesto que no pertenezco a ninguna». Y entonces lanzó dos fechas de recogida de ropa en sendas localidades: el sábado, en Gran Tarajal; y el domingo, en Antigua. La respuesta ciudadana estuvo por encima de cualquier previsión, hasta el punto de que en la localidad costera del sur los mismos donantes la ayudaron a cargar la ropa y el calzado hasta la furgoneta para su traslado.

La joven todavía está analizando la respuesta de solidaridad ciudadana a su petición de ayuda que amplificó radio Sintonía. «Aún en fase de asimilar y gestionar las donaciones». Esta semana la dedicará a clasificar la ropa, las mantas y el calzado que luego repartirá entre los colectivos sociales de Fuerteventura que a su vez la hagan llegar a los necesitados.

Antes de esta campaña viral, Verónica realizó tareas de voluntariado medio ambiental y social durante el verano de 2016 en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y, por encima de todo, subyace su deseo de «ayudar a alguien». Esa misma divisa solidaria recomienda a cualquiera apelando al escritor Eduardo Galeano: «No puedes cambiar el mundo, pero, ya que te nace ayudar a alguien, reflexiona porque seguro que puedes llegar a alguien que lo necesite».

La recogida de ropa de Verónica ya terminó. «No me importaría seguir, pero veo complicado seguir aceptando cosas». En la recepción, el traslado y ahora en la clasificación de las donaciones, la familia y los amigos echan una mano a esta chica majorera que ha cumplido con Galeano y con aquello de «Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo».

En su convocatoria a través de las redes sociales para recogida de ropa, esta joven majorera de 27 años escribió «recordemos que estas personas vienen aquí sin nada», por eso «cualquier ayuda es bienvenida», sobre todo cuando se trata de un pueblo «como el canario que siempre hemos sido muy solidarios».