En busca de supernovas en Las Salinas

07/09/2019

Roelof Platenkamp ha construido un observatorio astronómico profesional en el jardín de su casa en Fuerteventura. Dispone de una cúpula que apunta al cielo en todas las direcciones y un telescopio con 52 centímetros de espejo, todo sincronizado a través de un software que, además, permite su control remoto desde Alemania

En Fuerteventura existe desde el pasado agosto un observatorio astronómico profesional, que, quizás en un futuro, depare sorpresas en el ámbito de la investigación científica. Se encuentra en Las Salinas del Carmen (Antigua) y lo ha construido en el jardín de su propia casa un holandés que se llama Roelof Platenkamp, cuya residencia a lo largo del año la divide entre Heidelberg (Alemania) y la Maxorata. La instalación, con los clásicos llanos y lomos pelados de la isla como telón de fondo, resulta impactante.

«Es un observatorio astronómico con control remoto que puedo controlar desde mi casa en Alemania. Tenemos una cúpula, que se puede girar y poner en todas las posiciones que yo quiero, y un telescopio que también puedo controlar y poner en cualquier dirección en el Universo. Para que funcione es necesario que la cúpula y el telescopio se comuniquen entre sí y para eso hay algunos cálculos que el software hace», explica Platenkamp, que, además de ser físico, matemático y astrónomo, profesionalmente ha ejercido en multinacionales de energía como Shell, tiene una compañía de gas y petróleo y es copropietario de una empresa de baterías de energías eólica y fotovoltaica.

Platenkamp explica que el suyo es «un telescopio grande con un tamaño de 52 centímetros en el espejo primero», y que sirve para observar objetos «muy oscuros» y que están «muy lejos». Destaca la importancia de que dispone de «bastante tiempo» para realizar sus observaciones y se esmera en detalles técnicos: «La Tierra se mueve en 24 horas 360º, en una hora se mueve 15º, en un minuto 15 arcominutos y en un segundo 15 arcosegundos, y 15 arcosegundos es el tamaño de los objetos que yo miro. Para hacer una fotografía, necesito media hora de exposición y en ese tiempo la Tierra se mueve 7º, por lo que el telescopio también debe moverse en esta manera. Por eso necesito un mecanismo muy preciso y eso es lo que tengo aquí».

El proyecto lo tenía en mente desde hacía años. Antes había tenido otros telescopios más pequeños a los que ya no les podía sacar más jugo. A su esposa le gustaba Fuerteventura y se compraron una casa en Las Salinas hace unos 10 años. Mirando el cielo de la localidad, de buena calidad hacia todos los puntos cardinales salvo al norte -donde está El Castillo-, pensó que sería un buen lugar para un observatorio astronómico. Hasta que empezó a desarrollar el proyecto en febrero de 2018 y, tras tres meses de diseño, arrancó el montaje. «En septiembre llegó la cúpula y primero puse un telescopio que yo ya tenía para aprender cómo funciona la cúpula. La construcción del telescopio fue desde junio de 2018 hasta febrero de 2019. En marzo-abril pusimos el telescopio hasta que finalmente estaba todo listo en agosto de este año». Aunque el observatorio astronómico ya está completamente instalado, Platenkamp todavía está realizando «las últimas conexiones y pruebas», además de «optimizando las comunicaciones entre las distintas partes del software».

Entre los retos para próximos años, Platenkamp se plantea varios, como «ser uno de los primeros en mirar la próxima supernova». Por eso hay algunas galaxias que observa con mucha frecuencia «para ver si algo ha cambiado y si, de repente, hay una luz que parece una estrella y que no estaba allí antes, porque eso es en general la señal de que hay una supernova». Explica que una supernova es «una estrella vieja al final de su vida que explota, hay mucha luz y la curva de esta luz empieza con luz masiva y, durante un mes, esta luz crece y baja en intensidad y continúa bajando por años». Además, «no solamente la intensidad de la luz cambia, sino también el espectro de la luz». Cuando encuentre una supernova, pretende «estudiar el desarrollo de la curva de la luz por uno o dos años». Además, quiere llevar a cabo ese estudio «en colaboración con universidades». También buscará «nébulas de supernovas, lo que queda tras una supernova, una nube de gas donde el hidrógeno emite una luz roja y el oxígeno una luz azul-verde, cosas muy bonitas para mirar y pensar qué es lo que ha pasado allí y cuáles son las consecuencias de estos eventos». Asimismo, quiere investigar también los distintos tipos de galaxias, «que las hay de muchas formas», señala.

Con respecto a la vida en otros lugares del Universo, Platenkamp está convencido de que existe, ya que, «en un Universo tan grande, con millares de galaxias y cada galaxia con mil millones de estrellas y cada estrella con más o menos diez planetas, parece muy raro que solamente aquí haya vida». Sin embargo, es más escéptico ante la posibilidad de contacto con civilizaciones extraplanetarias, puesto que, «para comunicar con otro planeta con vida, también debería ser un planeta con una vida de una inteligencia y tecnología similares y ya es bastante raro que haya esta sincronización y también en una distancia en la cual se pueda comunicar».

Contaminación lumínica

Carmelo Cabrera, presidente de la Agrupación Astronómica de Fuerteventura, explica que el próximo 30 de octubre se celebrará la 2º Jornada de Astronomía y Contaminación Lumínica. Entre los retos que se plantean para el encuentro están, por un lado, conseguir el compromiso y firma de los seis ayuntamientos de la isla para que se adhieran a la declaración Starlight de 2007, y, por otro, que se proceda por parte del Cabildo a la aprobación de la normativa insular sobre protección del cielo englobándola dentro de la ley canaria que ya la regula. «Tenemos que seguir luchando contra la contaminación lumínica. Estamos convencidos de que se puede mejorar muchísimo en la isla. En varios ayuntamientos se han hecho instalaciones con PC-ambar donde se ha visto que la calle está completamente bien iluminada y que un exceso de luz es un gasto económico y una contaminación innecesaria», explica Cabrera.