El turismo alemán cae un 30% en julio y un 23% en lo que va de año

16/08/2019

Representantes de los seis ayuntamientos se coordinan entre sí para abordar estrategias en común de cara a frenar el descenso de visitantes experimentado por la isla en últimas fechas. El turismo extranjero ha bajado un 14% entre enero y julio con respecto al mismo periodo de 2018

Todas las estadísticas publicadas en últimas fechas no hacen sino confirmar que el sector turístico de la isla no atraviesa un buen momento. «Los datos que han salido hace dos días de Aena nos siguen preocupando. Seguimos en la misma tendencia que hemos venido acumulando desde enero hasta julio en el mercado alemán, sobre todo en la isla de Fuerteventura: tenemos una bajada de un 30% en el mes de julio, lo que significa que en el acumulado de enero a julio de este año tenemos un 23,4%», señaló ayer Candelaria Umpiérrez, alcaldesa de Tuineje, en una reunión con representantes de los seis ayuntamientos majoreros para abordar estrategias en común que alivien la crisis en el sector turístico majorero.

Con respecto a extranjeros del conjunto de nacionalidades, la llegada de estos visitantes ha caído «un 13,9% entre enero y julio» de 2019 con respecto al mismo periodo del año anterior, según la mandataria municipal. «Es una situación que preocupa a los empresarios del sector y que nos tiene que preocupar a todas las administraciones. Para intentar solucionarla, hoy mantenemos una primera toma de contacto y de aquí saldrán muchas tareas a llevar a cabo, cada uno dentro de su ámbito de actuación, pero siempre en coordinación con el Cabildo, Patronato de Turismo, Gobierno de Canarias y Promotur, así como el Ministerio a través de la Secretaría de Estado», añadió Umpiérrez.

El concejal de Turismo de Pájara, Felipe Rodríguez, explicó que la reducción de vuelos con Fuerteventura desde países extranjeros está trayendo unos «20.000 turistas menos al mes», muchos de ellos «alemanes», una coyuntura que está afectando «especialmente» a su municipio. En todo caso, el declive de visitantes «se está compensado con turista nacional y con bajadas de precios de alrededor de un 20%», señaló Rodríguez. El edil de Turismo de Pájara estima que, durante este verano de 2019, la ocupación hotelera y extrahotelera en el municipio del sur ha descendido en torno a «un 10%» con respecto al mismo periodo del año anterior, si bien «no solo se trata de llenar los hoteles sino de cómo se están llenando», esto es, «con precios muy inferiores».

El concejal de Turismo de La Oliva, Marcelino Umpiérrez, reconoce que la caída del turismo «sí que se nota» y que, de hecho, los meses de mayo y junio ya fueron «complicados». Con respecto a los meses propiamente estivales, «agosto no está siendo un mes habitual, está siendo un mes complicado con una bajada considerable que se está notando», señaló Umpiérrez, quien, además, estima que en el municipio del norte majorero la ocupación hotelera y extrahotelera podría haber bajado en torno a «un 20%» este mes de agosto.

La edila de Turismo de Antigua, Deborah Edgington, explicó que en El Castillo el declive del turismo «está afectando más a complejos de apartamentos y vivienda vacacional que a grandes cadenas». Con respecto a la ocupación, «ahora mismo hay sitios que están al 70%, cuando normalmente están llenos».

Puerto del Rosario, cuyos turistas provienen principalmente de los cruceros que atracan en el muelle, se está viendo menos afectado que el resto de municipios por la crisis turística, tal y como reconoció la concejala de Turismo del Ayuntamiento capitalino, Sonia Álamo.

En Las Playitas (Tuineje), pese a su especialización en el sector deportivo, también hay menos turistas. «En verano vienen menos deportistas porque en Europa hay buenas condiciones; en invierno se mantuvieron mejor, pero también notaron la bajada», dice Candelaria Umpiérrez.

La oferta alojativa de Betancuria es muy reducida, pero los restaurantes sí tienen menos clientes, como reconoció el edil de Turismo, Enrique Cerdeña: «Hay menos guaguas de turistas, pero también menos turistas de coche que son los que se quedan a comer en Betancuria».