El expolio de rodolitos o falsas roscas para en el aeropuerto

26/10/2019

La Consejería de Medio Ambiente devuelve los fósiles marinos que los turistas se llevan de la conocida como playa de las roscas o cotufas, en la costa del municipio de La Oliva

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El expolio de rodolitos de las playas de El Hierro, Bristol o Majanicho se frena en los controles de seguridad del aeropuerto, de donde la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo los devuelve a la costa. Una parte de estas algas, que se han popularizado en las redes sociales por parecerse a las cotufas o roscas de millo, se expondrán en una vitrina del recinto aeroportuario con el fin de concienciar contra este saqueo del patrimonio natural.

El acuerdo entre el aeropuerto y el área insular de Medio Ambiente estipula que, cuando los controles de seguridad incauten al menos un kilo y un máximo de quince kilos de rodolitos o cotufas, se dará aviso al Cabildo para que los operarios pasen a retirarlos y devolverlos a las costas cercanas al estrecho de la Bocayna, donde crecen estas algas rojas no sujetas al fondo marino capaces de sintetizar un esqueleto de carbonato, que suelen cubrir grandes extensiones y apareciendo en zonas someras o poco profundas hasta el límite de la zona donde llega una luz más tenue. En Canarias, viven entre los 15 y los 100 metros de profundidad. Cuando están vivos, su color es rosado o violeta, y una vez finalizado su ciclo de vida, pierden esta coloración y se vuelven de color blanco que les asemeja a las roscas tan preciadas para hacerse selfies y llevárselas como souvenirs.

Exposición

En cuanto al proyecto de exposición de los rodolitos y otros fósiles marinos, la Consejería de Medio Ambiente y el aeropuerto han acordado la exposición de estas muestras de los materiales del medio natural incautados en los controles de seguridad, que incluirían mensajes dirigidos a los turistas en los que se haga hincapié en la necesidad de preservar la isla, declarada Reserva de la Biosfera. Marlene Figueroa, consejera insular de área, subraya que se pretende «evitar que el patrimonio geológico de Fuerteventura sufra las extracciones y minimizar el impacto paisajístico que esa práctica ilegal conlleva, fomentando la concienciación entre la población visitante de la isla». Este tipo de exposición ya se realiza en otros aeropuertos, pero con animales salvajes y protegidos cuya captura y comercio están más que prohibidos por leyes internacionales.

A pesar de todas las campañas de concienciación impulsadas por el Ayuntamiento de La Oliva y la propia primera institución majorera contra el expolio de los rodolitos de las playas de El Hierro y Majanicho, el saqueo continúa bajo el amparo de las imparables redes sociales que nada respetan.