El Cabildo reconoce que hay que cerrar la carretera de las dunas

06/09/2019

El presidente Blas Acosta dice que, «a día de hoy, esa es la realidad», desvaneciéndose así las promesas del anterior mandatario insular, Marcial Morales, sobre el estudio socieconómico que podría salvar los condicionantes ambientales del proyecto de la autovía La Caldereta-Corralejo

Pese a las promesas realizadas a distintos sectores vecinales por parte del anterior presidente de la Corporación insular, Marcial Morales, el actual grupo de gobierno del Cabildo de Fuerteventura, que preside Blas Acosta, reconoce ya que la carretera de las dunas de Corralejo no podrá seguir abierta cuando se completen las obras de la autovía La Caldereta-Corralejo. «La realidad a día de hoy es que el trazado Parque Holandés-Corralejo [carretera de las dunas], por la declaración de impacto ambiental de La Caldereta-Corralejo [autovía], se tiene que cerrar, esa es la realidad», dijo literalmente ayer Blas Acosta, después de reunirse con el consejero de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, Sebastián Franquis.

El proyecto de la autovía La Caldereta-Corralejo, en su informe de impacto ambiental, exige entre sus medidas correctoras el cierre de la carretera que atraviesa el parque natural de las dunas de Corralejo. En julio de 2018, la Corporación insular presidida por Marcial Morales anunció a bombo y platillo que la carretera de las dunas se cerraría durante dos meses ese verano para la grabación de la película Wonder Woman y, aprovechando la ocasión, para realizar un estudio socioeconómico sobre los efectos que provocaría el cierre. También se dijo que el documento se remitiría a la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias y que, supuestamente, serviría para salvar los condicionantes ambientales del proyecto de la autovía La Caldereta-Corralejo y, por tanto, para mantener abierta la carretera de las dunas.

Un año después de aquel episodio, se impone la realidad. Tal y como explicaba ayer Acosta, «esos estudios [el socioeconómico] se iban a enviar [al Gobierno canario] para intentar que en la declaración de impacto ambiental se pudiera ver la posibilidad de instar esa modificación [que no se cierre la vía]». Sin embargo, el informe «no consta en el Gobierno de Canarias», añadió Acosta. Pues bien, puede que dicho informe no se haya remitido al Ejecutivo canario, pero, tal y como ha comprobado este diario, se puede consultar en la web del Cabildo bajo la denominación Estudio de tráfico para el cierre temporal-parcial de la carretera FV–104 en Fuerteventura.

En cualquier caso, el cierre de la carretera de las dunas de Corralejo no será ni mucho menos inminente. Aún podría tardar años, porque solo es obligatorio en cumplimiento de la legalidad una vez que se culminen las obras de la autovía La Caldereta-Corralejo y, aunque los vehículos circulan por dicha vía desde hace tiempo, falta una parte del proyecto que prácticamente está en pañales: el semienlace entre Parque Holandés y la autovía; aspecto este último que podría convertirse en una sorpresa desagradable para los vecinos afectados. Según el presidente Blas Acosta, Obras Públicas del Gobierno de Canarias estaría actualmente en disposición de «adjudicar el semienlace de Parque Holandés a la autovía, pero todavía el Cabildo tampoco tiene presupuesto porque no tiene cedido el tramo entre ese semienlace y Parque Holandés». Es decir, que esta última parte del proyecto de la autovía del norte todavía podría prolongarse por un espacio de tiempo indeterminado.

Por otra parte, el consejero insular de Ordenación del Territorio, Sergio Lloret, explicó ayer que, en la actualidad, su consejería, en coordinación con la de Medio Ambiente, trabajan «en nuevo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del parque natural que permita compatibilizar la persistencia de la autovía y ver a qué solución se puede llegar con la carretera de las dunas».

Una papa caliente

El consejero regional de Obras Públicas, Sebastián Franquis, reconoce que el informe ambiental de la autovía La Caldereta-Corralejo «dice lo que dice» y que, desde su Consejería, se actuará «en base al contrato de la obra y al informe medioambiental». En todo caso, «hay tiempo suficiente hasta que se acabe la obra», añadió, aunque sin dejar muy claro para qué. Así que la carretera de las dunas sigue abocada al cierre.