¿El alioli? Mejor de pera confitada

06/05/2019

El chef Lucio Romero, en el gastrobar Origen, prepara la cocina de toda la vida, pero adaptada con imaginación. Su tapa de chipirones ganó el concurso insular de este año

El primer recuerdo culinario que se le pasa por la cabeza al chef Lucio Romero Malpartida (Cáceres, 1978) es su abuela preparando una caldereta de cordero. La misma carne que ahora prepara en el gastrobar Origen, en Puerto del Rosario, pero reinterpretada y asada a 65 grados durante doce horas, lo que resume su filosofía a los fogones de hacer «cocina de toda vida, pero adaptada con imaginación».

Recuerdos de sabores y olores aparte, Romero empezó a formarse como cocinero en Cáceres, pero lo dejó y se empezó a dedicar al mundo de la hostelería, abriendo su primer negocio con 22 años. Ahora tiene 40 años y una preparación respaldada por su trabajo en dos restaurantes en Gran Bretaña: el Ibérica en Mánchester con el chef Nacho Manzano (dos estrellas Michelín), y de allí se fue al Lady Street, en el hotel Gilping, en Londres, con una estrella Michelín, donde aprendió todo lo que ahora aplica en el gastrobar Origen, desde técnicas de vacío hasta hacer helado y pan.

Antes de irse a los fogones ingleses, pasó por Fuerteventura, donde estuvo tres años en el restaurante La terraza del muelle, en Puerto del Rosario, en 2012. «Nos sirvió para conocer la isla a mi mujer y a mí. Cuando terminé mi formación en Gran Bretaña, decidimos regresar aquí porque nos gustaba como lugar para que nuestro hijo creciera».

Premio platino de las tapas

Con este bagaje familiar y culinario, abrió el 24 de octubre de 2018 Origen que está especializado en arroces, pero que también oferta en su carta croquetas, salmorejos, fideos indonesios, el cordero de los recuerdos de su abuelo «y el resto de la cocina de toda vida pero actualizada, con buena presentación y sobre todo cocina a baja temperatura».

En mente tiene otros platos, como la carne de cabra «que estoy pensando preparar con la reducción de la propia salsa de la carne. Ya sabes: lo de siempre, pero dándole la vuelta». Junto a Lucio Romero, trabaja «codo con codo» en Origen la chef Deolinda Roque y, no se olvida de nombrar, a Elizabet Jiménez, que atiende las mesas.

En la barra del restaurante, entre el mundo de los fogones y el de los comensales, el chef luce los dos premios obtenidos en el segundo concurso insular de tapas que organizó el Cabildo de Fuerteventura: el oro de Puerto del Rosario y el platino donde arrasó entre todas las patas de la isla. Su fórmula vencedora fueron los chipirones en su tinta con crujiente y alioli de pera confitada, «todo con muchas flores, como los pensamientos»