Doce toneladas de comida social, bloqueadas en Refugio Majorero

05/08/2019

La oenegé culpa al Consistorio de Puerto del Rosario por no emitir los informes de derivación. Servicios Sociales alega «falta de personal» e insta a la entidad a contratar a un trabajador social

Aproximadamente 12.000 kilos de comida procedentes del Banco de Alimentos permanecen bloqueados en dependencias de la oenegé Refugio Majorero, con sede en el barrio capitalino de El Charco, porque desde el pasado mes de abril el área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Puerto del Rosario no emite los informes de derivación de un trabajador social para certificar cuáles son las familias a las que se les debe entregar esa ayuda alimentaria. Así lo denuncian responsables de la citada organización sin ánimo de lucro, quienes añaden que, de no resolverse la situación en un plazo no mayor a quince días, se verán obligados a devolver el cargamento al Banco de Alimentos para que los productos no se caduquen y puedan ser repartidos entre otras familias canarias que los necesiten.

Los palés del Banco de Alimentos de la Unión Europea llegaron el pasado día 29 de junio, si bien «desde abril el Ayuntamiento dejó de pasar los informes de derivación de los trabajadores sociales, de modo que no podemos entregar los alimentos a las personas que los necesitan. Hemos tratado de hablar con el Ayuntamiento, pero no hemos obtenido respuesta. El vicepresidente del Banco de Alimentos se ha entrevistado con la concejala y le han dicho que en el Ayuntamiento no tiene personal suficiente, o que el que tienen estaba de vacaciones, y que no pueden hacer nada. Así que tenemos un montón de alimentos que no los podemos repartir porque el Consistorio no hace su trabajo», explica Ana Ruth, responsable de logística de Refugio Majorero.

La concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Puerto del Rosario, Yanira Domínguez, reconoce que actualmente no hay personal suficiente en el área que dirige para realizar esos informes de derivación: «Ahora mismo tenemos bastante carga sobre el servicio y hay que reconocer una escasez de recursos humanos debido también a la época vacacional». Por otra parte, Domínguez explica que, en varias reuniones con Refugio Majorero, se ha instado a sus responsables a «que contraten a un trabajador social mediante alguna de las subvenciones que emite el propio ayuntamiento, u otras subvenciones del Cabildo o del Gobierno canario, para que pueda salir adelante todo el trabajo que hacen como organización sin ánimo de lucro», puesto que esos informes «son justificaciones internas que ellos tienen que entregar».

Pero en Refugio Majorero no están de acuerdo con la postura municipal. «Somos una oenegé sin ánimo de lucro y no podemos pagar una trabajadora social; no podemos hacer esos informes y la normativa exige que sean los servicios sociales públicos los que los hagan», dice Nicolás García, fundador de Refugio Majorero.