Blas Acosta: «El Plan Insular se podía haber aprobado hace cinco meses »

08/07/2019

El nuevo presidente del Cabildo de Fuerteventura afronta el reto «con responsabilidad» y partiendo de su experiencia anterior de dos legislaturas como vicepresidente, por lo que habla más de ejecutar soluciones que de pulsar la realidad insular. Entre los temas pendientes, apunta a los problemas del CAAF, la pobreza de las familias y el aprobación del PIOF.

Catalina García

Puerto del Rosario

— ¿Cómo se siente como el primer presidente del PSOE del Cabildo de Fuerteventura?

— Con mucha responsabilidad. Mi impresión durante la votación de la moción de censura fue la de sentir el compromiso, el reto y el vértigo de saber que podemos impulsar políticas de progreso para Fuerteventura. Este vértigo se convertirá con toda seguridad en una gestión ágil y eficaz para los ciudadanos. También siento la responsabilidad de empezar ya a trabajar, aunque habíamos anunciado el acuerdo de gobernabilidad del PSOE, NC-AMF y Podemos hace un par de semanas.

— En su discurso de proclamación, se refirió a un plan contra la pobreza y la exclusión social.

— Lamentablemente en Fuerteventura hay familias que lo están pasando mal, algo que he venido diciendo durante toda la campaña electoral. El Cabildo debe ayudar a estas familias que lo están pasando francamente mal más allá de las necesidades obvias, como una mejor Sanidad o una mejor Educación, hay pobreza en Fuerteventura. Existen unas 1.600 familias bajo el umbral de la pobreza a las que hay que ayudar y además de forma decidida, siendo consciente de los problemas que tiene esta isla.

— ¿Qué destacaría de las 88 propuestas de su nuevo grupo de gobierno insular?

— Lo fundamental es trabajar por la Sanidad, la Educación y por la ordenación territorial de Fuerteventura. En estos temas es donde vamos a trabajar y conseguir estos retos lo antes posible. Mañana mismo (por hoy) vamos a celebrar la primera junta de gobierno. Conozco bien la administración pública y sabemos cuáles son las necesidades, por lo que no me hace falta hacer rondas de información.

— En su primera reunión de trabajo, el anterior grupo de gobierno de la nacionalista Lola García se trasladó al Consorcio de Abastecimiento de Aguas a Fuerteventura (CAAF), que es sin duda uno de los principales problemas ciudadanos. ¿Con qué actitud se enfrenta usted a los problemas del suministro de agua?

— El CAAF es un ente formado por el Cabildo y los seis ayuntamientos que no tiene los estatutos ajustados a la Ley desde hace ya quince años. Sabemos perfectamente que el problema es de plantilla, de producción, de lectura y de centros de producción. Hay quince millones de euros prácticamente paralizados que se destinan a obras sostenibles y que vamos a ocuparnos de invertirlos para sobre la marcha poder corregir todas las carencias Ya he dicho que no tengo necesidad de conocer el Cabildo después de dos legislaturas en el gobierno insular, por lo que tengo vamos a ejecutar más que a preguntar qué es lo que hay que hacer.

— Las cifras turísticas son más que preocupantes para la economía majorera. ¿Va a seguir usted llevando las riendas como consejero?

— Hasta final de año, seguiré siendo el consejero de Turismo y luego ya veremos cómo lo reordenamos.

— ¿Cree usted que esta legislatura será la de aprobación del Plan Insular de Ordenación del Territorio de Fuerteventura (PIOF)? ¿Se atreve usted incluso a poner fecha?

— Me atrevo a poner fecha. El PIOF se encuentra en la comisión de planes y programas del Cabildo de Fuerteventura. Lleva desde hace meses en esta comisión para pasar la evaluación ambiental y tiene el informe prácticamente favorable de esos técnicos independientes. Ahora bien, también tiene un presidente que no va a bloquear la decisiones autónomas de esas personas que conforman esa comisión. A partir de ahí, tiene que haber un consenso desde el punto de vista de la planificación, pero lo más importante es que el Plan Insular se podía haber aprobado hace ya cinco meses desde el punto de vista ambiental ya que no incumple ninguna de las propuestas que se han hecho con el territorio majorero. Pero, ya le digo, no voy a ser un presidente que paralice las decisiones de un personal completamente independiente en el que no puedes intervenir, como sí ocurrió.

— ¿Qué lectura hace de la gestión del PSOE en la legislatura pasada?

— Llevábamos por ejemplo, Agricultura, y hemos aumentado las subvenciones. Las áreas de CC han estado paralizadas y nos encontramos con que el Cabildo tiene hoy casi 200 millones de euros sin gastar en las necesidades de la gente.