Carmelo Torres critica que ningún inmueble particular de la villa sea BIC

Betancuria cumple 40 años de una protección «lamentable»

27/03/2018

El casco de Betancuria, primera capital de la isla, cumple 40 años de su catalogación como conjunto histórico, «pero es lamentable que no se haya hecho más nada desde esa fecha». Lo expone Carmelo Torres, doctor en Historia y principal defensor de la declaración del BIC del viejo Puerto de Cabras.

En diciembre de este año se cumple el 40 aniversario de la catalogación de Betancuria como conjunto histórico y, como critica Carmelo Torres, «es lamentable que no se haya nada desde entonces». El doctor en Historia y principal defensor de la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) del viejo Puerto de Cabras argumenta que, de todos los inmuebles de importancia patrimonial, solo están catalogados como BIC la ermita de San Diego, la iglesia de Santa María de Betancuria y los restos del Convento de San Buenaventura, «y sin embargo no hay ni una sola casa particular con esta protección, a pesar de todo lo que vendemos Betancuria».

El también profesor de Educación Secundaria señala en este sentido que mientras Betancuria «se cae a trozos y el conjunto histórico inicial no ha crecido (...) ¿qué pasó con las viviendas particulares que se desmoronan?». Torres compara los casos de la antigua capital y de Puerto del Rosario, concluyendo la necesidad de extender la protección a los inmuebles particulares, como el mismo realiza a través de su propuesta de declaración de BIC para 75 viviendas de la parte baja del Puerto de Cabras.

Torres recuerda que es digno de protección patrimonial cualquier seña de identidad que hace referencia al pasado y que son símbolo y referencia de la evolución patrimonial de Fuerteventura, no solo los edificios monumentales. Por eso, defiende la casa tradicional de Fuerteventura que, en el caso ya de Puerto de Cabras, se refiere como el primer núcleo costero con trama urbana de la isla.

Vertedero o construcción

Torres habla de la gente que no ve más allá de lo que sus ojos miran en referencia a las casas antiguas. «Sólo ven basura, algo antiguo de lo que deshacerse, algo donde poder construir, pero no ven más allá de la oportunidad que ofrece conservar el patrimonio que, a medio plazo, se revaloriza como lugar de residencia, como lugar de atractivo turístico y como oportunidad de acceder a acontecimientos del pasado».