Betancuria apela a la colaboración ciudadana contra las cabras sueltas

27/06/2019

El Ayuntamiento recuerda que el ganado de costa tiene dueño y que los agricultores pueden recoger los animales para entregarlos en el Consistorio, que sancionará al propietario del ejemplar.

El ganado de costa tiene dueño, por lo que el agricultor debe recoger a las cabras que invaden sus cultivos y entregarlos en el Ayuntamiento, que iniciará el procedimiento de sanción contra el propietario o de subasta con el fin de pagar los daños. Lo recuerda el Consistorio de Betancuria, después de que otro propietario más de frutales denunciara esta semana los destrozos que los animales sueltos provocan en su finca de Campo Viejo donde, desde hace un mes con más frecuencia y desde hace media vida de forma ocasional, las cabras arrasan en un par de horas con el esfuerzo de más de 20 años de riego con agua del CAAF, cuidados y esfuerzo.

El Ayuntamiento de Betancuria empieza reconociendo el problema del ganado de costa que pasta a su anchas en terrenos ajenos, aunque matiza que es compartido con otros municipios majoreros especialmente cuando se acerca el verano y escasea el alimento en el mancomún donde viven las cabras. También trae a colación que es pionero en publicar una ordenanza reguladora del ganado sin control que hace hincapié en la necesidad de la colaboración ciudadana, sobre todo por la falta de recursos de personal de la Corporación de Betancuria.

Desde el Ayuntamiento se parte de que el ganado de costa no pertenece al mancomún de Betancuria sino a ganaderos «que deben ser los principales colaboradores a la hora de evitar este problema». También se remite a la ordenanza municipal que autoriza a los agricultores y propietarios de fincas con árboles y plantas que pueden atrapar las cabras sueltas y, o bien llegar a un acuerdo con el propietario de los animales o bien depositarlas en el Consistorio de la antigua capital que se encargará de iniciar el procedimiento de sanción contra el ganadero o subastará los animales para pagar los daños en los terrenos privados.

Por último, Betancuria se defiende de las críticas de los propietarios agrícolas argumentando que realiza entre los ganaderos del municipio campañas de concienciación contra los destrozos que provoca el ganado de costa.

La realidad es que las quejas se repiten cada año por la invasión de cultivos.