6.000 personas claman contra las promesas sanitarias incumplidas

01/12/2019

Por las mismas demandas sanitarias de hace tres años, los ciudadanos de Fuerteventura salieron este sábado a la calle. La protesta tuvo un marcado carácter de reproche político hasta el punto de que los lemas más coreados fueron «Menos promesas, más realidades» y «Sanidad sí, políticos no». Mari Carmen Hernández, de Aderis, y Ayoze Vega leyeron el manifiesto.

Con la misma pancarta que hace tres años, cuando vinieron desde Morro Jable para participar en la primera manifestación por una sanidad digna, Pilar Saavedra constata que «a peor, en estos tres años hemos ido a peor». Es la madre de Tania Arocha Saavedra, la chica de 23 años que murió «el 26 del 6 de 2016» , confirma con lágrimas imposibles de reprimir, esperando por una ambulancia que nunca llegó. Ella fue una de las 6.000 personas que anoche tomaron las calles de Puerto del Rosario en una nueva protesta que recoge el malestar por las promesas sanitarias incumplidas de los políticos.

A la cabeza de la manifestación, cogiendo la pancarta de Por una sanidad digna ya, volvió a estar también Ayoze Vega Cárdenes, que afirma salir a la calle otra vez porque «ha habido muy pocos cambios sanitarios» y porque los cargos públicos «que nos representan en la isla y en el Gobierno de Canarias no están dando respuesta a las necesidades sanitarias de Fuerteventura». En definitiva, «por lo mismo por lo que protesté hace tres años» y empieza a numerar: «por la gente que sigue votada en los aeropuertos, porque los medios de información entre los hospitales no resultan eficientes, porque cuando pides cita en un médico de cabecera tardan dos semanas en dártela, ¿de verdad quieres que siga diciéndote todas las carencias sanitarias que todos padecemos?». Cuando se le pregunta por la promesas de la consejera regional de Sanidad, que hace dos días visitó la isla para anunciar especialistas y búnker en 2020, «hay buenas intenciones, pero no hechos, y yo estoy aquí por una sanidad digna».

6.000 personas claman contra las promesas sanitarias incumplidas

Al otro lado de la pancarta que iniciaba el recorrido, Mari Carmen Hernández Cabrera, presidenta de la Asociación de Discapacidad, Enfermedades Raras e Integración Social (Aderis), habla de que en esta convocatoria palpa decepción. «Los ánimos de la gente están peor porque vemos las promesas sanitarias incumplidas de los políticos», aún así su mensaje es positivo en el sentido de «luchar, siempre luchar, por nuestros asociados, por todos los pacientes de la isla, por el hospital del sur, porque se terminen ya las obras del Hospital General, porque el geriátrico sea una realidad, porque hayan recursos y personal sanitario».

Entre las 6.000 personas que el jefe de la Policía Local de Puerto del Rosario, Pedro Gordillo, contabilizó anoche, también acudieron dos expresidentes nacionalistas del Cabildo, José Juan Herrera Velázquez y Marcial Morales; dos consejeros (los socialistas Marlene Figueroa y Carlos Rodríguez); Manuel Miranda, concejal portavoz de Coalición Canaria (CC) en el Ayuntamiento capitalino; y una nutrida representación del Partido Popular (PP) encabezada por su presidente insular Fernando Enseñat y el portavoz en la Corporación y exsenador Claudio Gutiérrez.

6.000 personas claman contra las promesas sanitarias incumplidas

La cifra de la participación de esta segunda convocatoria contrasta con los 15.000 ciudadanos que el 23 de septiembre de 2016 salieron a la calle a protestar por las mismas demandas y los mismas necesidades sanitarias.

En contraste con la protesta de entonces, la decepción por la clase política se proclamó en la lectura del manifiesto, en algunas pancartas y en las consignas coreadas, entre las que se repitieron más Menos promesas, más realidades y Sanidad sí, políticos no. También se oyeron Sanidad digna ya, Promesas son promesas, queremos realidades, Búnker sí, políticos no, Sanidad sí, políticos no, Pediatría sí, políticos no y Ustedes políticos no nos representan, que era uno de los lemas de la convocatoria que secundaron varias asociaciones sociales, desde la citada Aderis hasta Salud y Sonrisas o la plataforma de apoyo al hospital geriátrico, aunque los ciudadanos, a título individual, no se quedaron a casa «por nuestra salud y también por los que vendrán después: los hijos y los nietos».