El tiempo se cuela en las aulas

11/12/2017

Era un proyecto para cubrir el déficit que había en la nueva asignatura de Tecnología, nacida con la Lomce, y para que los alumnos de ESO trabajasen la educación ambiental, pero la construcción y programación de una estación meteorológica se está convirtiendo en todo un ejemplo de enseñanza capaz de integrar conocimientos de varias áreas educativas y distintos niveles.

La implantación de la Lomce en 2013 y la obligación de la utilización de diferentes recursos y metodologías activas, llevó a los miembros del Grupo de Innovación Educativa (GIE) en Canarias a crear nuevas unidades didácticas y dotarlas de proyectos. Es el caso del área de Tecnología (hardware) y Tecnologías de la Información y la Comunicación (programación), una asignatura que se imparte en Bachillerato y en diversos cursos de ESO, para la que se hizo necesario crear proyectos nuevos. En este marco nació, explica Jorge Camacho, coordinador del programa de Fomento de Vocaciones Científicas y Creatividad del la Consejería de Educación y miembro de GIE, la idea del proyecto Céfiro Educa para la construcción, programación y puesta en servicio de una estación meteorológica digital por parte de los alumnos.

Se trata, dice Camacho, de que los alumnos «aprendan aplicando los conocimientos teóricos», integrando conocimientos de distintas áreas y la construcción de una estación meteorológica permitía esto y, además, trabajar con alumnos de distintos niveles e incluir materias transversales como la educación medioambiental con algo que despierta tanta curiosidad como el tiempo.

En algunos centros de Tenerife ya se están montando y programando las estaciones meteorológicas, pero el proyecto se encuentra todavía en una primera fase enfocada básicamente al profesorado. Más de 80 profesores de la isla están participando en los talleres formativos de innovación, una unidad didáctica puesta en marcha por grupo GIE con la colaboración del Cabildo tinerfeño, que pone el material.

La estación meteorológica se construye sobre un arduino (placa electrónica programable) a la que se van incorporando distintos sensores para medir, de momento, la temperatura, la humedad y la presión.

Los registros se volcarán en una web, que está desarrollando la Consejería de Educación y en la que, en el futuro, se volcarán todos los datos recogidos por las estaciones que se construyan y ubiquen en todos los centros de Canarias.