De El Julan al Garoé: tras la huella del bimbache

02/07/2018

El Hierro esconde parajes de ensueño desde sus costas de roca volcánica a la brisa de La Dehesa, pero hoy le proponemos disfrutar de dos tesoros que guardan la memoria de sus primeros pobladores, los bimbaches.

En uno, la zona arqueológica de El Julan, se desparraman por una ladera petroglifos únicos –Los Letreros y Los Números–, un tagoror y un centro de interpretación que son apuesta segura para conocer las entrañas de la isla. El otro tesoro habla de una leyenda con amplias raíces en el pueblo herreño, su mítico árbol Garoé, aquel que destilaba agua de las brumas y garantizaba la supervivencia de los primeros isleños y luego de los conquistadores.

El Julan se encuentra en el municipio de El Pinar y encierra los grabados petroglifos más extensos realizados por los bimbaches, un verdadero legado cultural de los primeros pobladores de la isla. Hay rutas guiadas que acercan al visitante este patrimonio arqueológico.

El también conocido como Árbol Sagrado o Árbol Santo de los bimbaches fue derribado en 1610 por los fuertes vientos. En 1957 se plantó en su lugar un tilo y es este árbol el que se puede disfrutar, pero la magia y la bruma que envuelven el lugar, rodeado de preciosas albercas naturales, sigue intacto. Dos lugares únicos para pisar la historia de una isla.

De El Julan al Garoé: tras la huella del bimbache
En el corazón de la ruta del agua

El Hierro conmemoró en 2010 los cuatro siglos de la desaparición del maná de los bimbaches, el árbol considerado sagrado para los bimbaches, y una de las iniciativas de tributo al Garoé fue crear un sendero temático, la ruta del agua, que discurre dentro del municipio de Valverde. Muestra, además, un paisaje de gran belleza y riqueza medioambiental.

Con vistas espectaculares

La visita a El Julan está estructurada en dos partes: el centro de interpretación y la ruta guiada por la zona arqueológica, que debe hacerse siempre con un guía. Situado a 800 metros sobre el nivel del mar, permite disfrutar de unas espectaculares vistas: está en la vertiente meridional de la isla y se contempla parte del Mar de Las Calmas y toda la zona de La Restinga