Historia

De los templarios a los masones

14/03/2018

Si los masones despiertan curiosidad, no digamos los templarios. Pero si hay un asunto controvertido que pocos se atreven a poner sobre la mesa es las relación entre unos y otros. Ayer, el exdirector del Jardín Canario, David Bramwell, lo hizo y vinculó la Orden del Temple con las logias masónicas, aunque advirtió de que aún es un tema «en gris».

Del templo a la logia. Con ese genérico y sugerente título como paraguas, David Bramwell, maestre de la Orden Templaria de Damas y Caballeros de Las Palmas, y el jurista Leopoldo Fernández Silva, presidente del Tribunal Internacional de Arbitraje, disertaron ayer en el Gabinete Literario de la capital grancanaria sobre la historia de los caballeros templarios y el juicio al que fueron sometidos en 1314 que cerró el proceso de su disolución, pero también de cómo los que salvaron su vida pudieron estar en el origen mismo de la masonería.

David Bramwell pasó en su relato de cómo se creó la Orden del los Caballeros Templarios en Jerusalén, para proteger a los peregrinos que iban a Tierra Santa, a su disolución en el siglo XIV, 200 años en los que su fuerza militar, su dominio estratégico en Europa y su riqueza acabaron intepretados por el rey Felipe IV de Francia y el papa Clemente V como un pulso al poder establecido. Pero también abordó el que fuera director del Jardín Canario Viera y Clavijo la relación de los últimos templarios, que fueron acogidos en España por la Orden de Montesa, en Portugal por la Orden de Cristo y, sobre todo, en Escocia por la Real Orden de Escocia, con los primitivos masones. Sobre este vínculo, dijo, «hay documentos muy significativos», pero, sin embargo, «no está todo negro sobre blanco, sino que el tema aún está en gris», aunque todo apunta a que «esos últimos templarios y las nuevas órdenes evolucionaron a la masonería».

Bramwell recordó que fueron muchos los templarios franceses que se refugiaron en Escocia por sus relaciones familiares. «Los Sinclair franceses y los Sant Claire escoceses, son los mismos», dijo, y «los sincleres fueron los maestros de las primeras logias».

La historia de la Orden del Templo prácticamente se borró tras el juicio de 1314 y al cabo de los siglos se convirtió en leyenda.

Bramwell lleva años indagando y recuperando su historia.