Patrimonio Histórico

Cuando ser mayor te convierte en un sabio guía

29/04/2018

Un proyecto de la Fundación Lidia García fomenta las relaciones intergeneracionales para rescatar la memoria histórica y cultural de la mano de ‘nuestros abuelos’.

«Recuerdo que mi abuelo era un hombre muy alto y que decía unas frases que siempre me impactaban mucho». Armando Ramírez rememora así al padre de su padre, a pesar de que no convivió más que unos pocos años con él. Ahora, con 73 años –y a pesar de que aún se considera joven– se ha convertido en un sabio guía intérprete del programa de la Fundación Lidia García. En colaboración con la Facultad de Geografía e Historia de la ULPGC, Obra Social La Caixa y el Gobierno de Canarias, el proyecto busca recuperar el patrimonio histórico y las tradiciones orales, dando voz y visibilidad a las personas mayores.

En esta línea de trabajo han abierto un concurso para fomentar la participación de todos los públicos, incluyendo a aficionados, profesionales y centros educativos. Consiste en subir vídeos de hasta tres minutos a internet relatando alguna experiencia o historia relatada por un mayor, sea tipo entrevista, teatro o «como se les ocurra» hasta el 22 de mayo. «En la actualidad, es necesario crear nuevos caminos donde mantener las relaciones intergeneracionales», señalan desde la Fundación. «Si no somos capaces de estimularlas, mayores y jóvenes se desarrollan en soledad, sin enriquecerse mutuamente».

En la plataforma ya están visibles los primeros participantes a la espera del voto popular. Juan Luis Talavera, director del Centro de Educación de Personas Adultas (CEPA) Las Palmas explica que desde el primer momento les pareció una iniciativa «muy interesante». Con su vídeo Loreto, sus alumnos de Sociales aprendieron un poco más sobre la ciudad y se acercaron a una generación que les resulta «distante». Además, Talavera asegura que aprovecharán este impulso para seguir trabajando en proyectos similares para no limitarse a una única acción. «Estas personas a veces no se dan cuenta de que son memoria histórica viva, y la vinculación intergeneracional está muy verde, así que es importante luchar por rescatarla».

Cuando ser mayor te convierte en un sabio guía
Rutas

Por otro lado, el proyecto Sabios Guías Intérpretes realiza desde su nacimiento, en el año 2007, rutas por antiguos senderos de las islas de la mano de estos mayores. Un equipo de profesionales especializados en Historia, Geografía, Sociología, Pedagogía, Turismo y nuevas tecnologías se encarga de prepararlos y orientar las acciones del programa. Armando Ramírez es ya un veterano en la Ruta del agua, que nace en Valsendero y continúa por Madredelagua, La Berrera y la Acequia Real, que era el único medio de comunicación entre Firgas y Arucas, donde termina el camino. «Vamos contando distintas historias tanto yo como mi compañero, Ramón Martín, que se sabe hasta si una piedra está mal colocada», se ríe.

El objetivo es aportar el saber popular a los itinerarios

El valor de esta experiencia no es tanto el de descubrir unos senderos que muchos ya han visitado y que, por otro lado, es una labora que seguramente hagan los guías profesionales para los turistas. Más bien, la diferencia radica en el «saber popular y muchas veces documental» que nutre a los primeros. Así nació, en 2012, la primera Guía Canaria de Rutas, que oferta siete itinerarios seleccionados por sus singulares valores etnográficos y paisajísticos. La de Barranco Hondo, en la Palma, la de La Marina, en Lanzarote o la del Valle de La Orotava, en Tenerife, son algunos ejemplos que los curiosos pueden descubrir también en la página web www.sabiosguiasinterpretes.com. Como novedad en esta edición, la Fundación pretende desarrollar una aplicación móvil que recoja estas y otras rutas, también en vídeo.

Sus historias, las nuestras

En la página del concurso ya pueden verse algunas historias, como la de Juana Hernández Padrón, que cree rondar los 99 años y confiesa su secreto: «comer comida normal». También podemos encontrar anécdotas como la que se encuentra tras la escultura de la mal denominada Plaza de las Ranas, una que se remonta a una visita nocturna del monarca Alfonso XIII a una prostituta de la isla.

Relatos sobre el franquismo, los transportes, el trabajo y la juventud es lo que albergan los actuales participantes, a la espera de que los descubran, aguardando el voto del público y, sobre todo, confiando en reunir todavía más testimonios de «gente mayor».