Caminos para hacer territorio

02/04/2018

Vincular los caminos al desarrollo territorial no es un concepto nuevo, pero sí novedoso y el geógrafo José Juan Cano lleva años trabajando para demostrar que es posible y que, además, puede generar riqueza. De su investigación sale ahora una primera publicación en la que pone de manifiesto que las antiguas vía pedestres son un potente instrumento de dinamización socioeconómica.

Los caminos son como túneles del tiempo. Transitar por ellos no solo permite disfrutar de un paisaje bien distinto al que se ve a través de la ventanilla de un coche, sino que transportan hasta el momento en el que por ellos iban pastores con su ganado, lecheras con sus cántaros a la cabeza, paisanos de un pueblo a otro para ir a los bailes o peregrinos a cumplir sus promesas. Y, además, en su entorno hay elementos como la arquitectura local, yacimientos arqueológicos o manifestaciones culturales que los convierten en símbolos de la memoria colectiva de un lugar, o de varios, porque, además, son vertebradores de centros históricos.

Redescubrir esos caminos es ver el territorio de otra manera, dice el geógrafo José Juan Cano, que, además, entiende imprescindible vincular el patrimonio caminero de Canarias con el desarrollo territorial y de turismo alternativo, «como un eje que sirva para mejorar la calidad de vida de la población local».

De todo eso, referido a Tenerife, pero «extensible al resto de Canarias», fue su tesis doctoral, una investigación de años que ahora lleva a una publicación doble, por un lado un libro y, por otro, un atlas con mapas de caminos históricos -los que usaban indígenas- y actuales. La red caminera de Tenerife. Revalorización, conservación y articulación territorial, editado por la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias y por el Cabildo de Tenerife, aborda por primera vez qué tipos de caminos hay y que funciones cumplían y cumplen y, «lo más interesante», dice su autor, «se vincula el patrimonio caminero con el desarrollo de un territorio y de las personas que viven en él».

Existen muchas rutas que toman como base los caminos tradiciones, pero hasta ahora, dice Cano, «no se han vinculado con el territorio» como generadores de economía. En Tenerife ya se trabaja en la creación, además, de un observatorio de los caminos, un instrumento que, a juicio del geógrafo, debería tener ámbito regional para gestionar de manera coordinada la conservación y protección de los caminos y los elementos patrimoniales asociados.