25 años sin el volcán manriqueño

26/09/2017

Los trabajadores de los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote, rindieron, ayer, como cada 25 de septiembre, homenaje a César Manrique. Este año se cumplen 25 años de la muerte del artista y su tumba en el cementerio de Haría recibió la visita de escolares y ofrendas florales de Arrecife, Haría y el Cabildo.

Lourdes Bermejo / Haría

El día en que cumplieron 25 años del accidente en el que murió César Manrique, los trabajadores de los Centros Turísticos de Lanzarote no quisieron variar, ayer, el protocolo tradicional del homenaje en su memoria que organizan cada 25 de septiembre. Así, frente a la tumba del cementerio de Haría, donde descansa el artista bajo una palmera y un cactus, desfilaron, como cada año, los alumnos del colegio de San Juan, que leyeron poesías dedicadas al genio lanzaroteño.

Los pequeños suelen acaparar el protagonismo del homenaje con sus palabras sobre Manrique, una personalidad para ellos ya histórica y que, sin embargo, desprende alegría y generosidad. «Defensor del arte y la naturaleza/ como su gran obra lo demuestra. Pensó en el tiempo venidero / sin pensar siquiera en el dinero; o Prefería plantar palmeras / a pintar la isla entera», son algunos versos recitados por los niños.

En esta ocasión, los Coros y Danzas de Arrecife cantaron varias coplas compuestas al artista, en las voces de Carolina Cabrera, Arima Saavedra y Marcial de León. Posteriormente, los alcaldes de Arrecife y Haría, Eva de Anta y Marciano Acuña y los trabajadores de los Centros depositaron flores en la tumba.

El hermano de César, Carlos Manrique, se mostró este año especialmente emocionado y dijo sentirse «muy acompañado» por el pueblo de Lanzarote «porque su recuerdo va a más». El mensaje del visionario artista ha calado de tal manera que siguen vigentes sus puntos de vista sobre el compromiso del arte y la ciudadanía con el entorno.

Entre sus citas, destacan las palabras del artista respecto a Lanzarote, una isla poderosa de la que dijo: «tendríamos que recoger y aprender de nuestro propio medio para crear sin tener que partir de ninguna idea preestablecida. Esta ha sido la razón fundamental que ha reforzado su personalidad. No tendríamos que copiar a nadie, que vengan a copiarnos a nosotros».