Verano al volante

Las multas de tráfico más comunes del verano

14/08/2018

Acciones como comer y beber durante los viajes, conducir en chanclas o descalzo, o ir sin camiseta al conducir pueden ser motivo de multa. Todo depende de si supone un riesgo para la seguridad vial o no.

El artículo 17.1 del Reglamento General de Circulación (RGC) dice que «los conductores deberán estar en todo momento en condiciones de controlar sus vehículos» y el 18.1, que «el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos». Por ello, aunque ciertas prácticas comunes del verano (como ir en chanclas, descalzos o sin camiseta) no están tipificadas, podrían impedir la libertad de movimientos del conductor y este podría no estar en condiciones de controlar su vehículo.

Las multas de tráfico más comunes del verano
Comer y beber durante la conducción

La DGT explica que comer o beber dentro del vehículo son dos tareas que dificultan conducir con seguridad. Las dos manos deben ir en el volante, y si bebemos o comemos, una de ellas irá ocupada lo que supone un riesgo y puede ser considerada conducción negligente.

Las multas de tráfico más comunes del verano
Sin camiseta

La DGT explica que conducir sin camiseta puede ocasionar quemaduras en la piel y heridas o rozaduras importantes con el roce del cinturón o el airbag en caso de accidente. Además, también explica que un conductor con el torso desnudo puede distraer a conductores de otros vehículos, y esto podría incrementar el riesgo de accidentes.

Las multas de tráfico más comunes del verano
Pies en el salpicadero

Que el copiloto lleve los pies en el salpicadero es motivo de una multa de 100 euros sin detrimento de puntos del carné. Esta posición puede ser cómoda, pero disminuye la eficacia del cinturón de seguridad y puede causar lesiones en el copiloto si el airbag salta, al someter las piernas a fuerzas y torsiones a las que no están preparadas.

Las multas de tráfico más comunes del verano
Fumar en el coche

Sujetar un cigarrillo en la mano es una práctica de riesgo que supone muchas pequeñas distracciones. No es solo sujetar el cigarro, sino encenderlo, apagarlo o procurar que no se desprenda la ceniza de él, pues en ese caso, nuestra atención se fijará en donde ha caído la ceniza e intentamos quitárnosla para no quemarnos. Debemos pensar que realmente los trayectos en coche no son tan largos como para no poder evitar fumar dentro del vehículo. Si estamos realizando un viaje largo lo aconsejable es parar cada dos horas, y aprovechar esos momentos para fumar.

De cualquier manera, lo que sí es especialmente peligroso y está prohibido por Ley es «arrojar a la vía o en sus inmediaciones objetos que puedan producir incendios, accidentes de circulación u obstaculizar la libre circulación». Tirar un cigarrilo por la ventana, es, por lo tanto, un hecho que cobra especial peligrosidad en verano por las altas temperaturas y que puede ser multado con cuatro puntos y 200 euros.