Jau Fornés

Yanely Hernández y Lili Quintana estrenan 'Mitad y mitad'

La comedia 'Mitad y mitad' posee todos los ingredientes para convertirse en un aromático y suculento plato de éxito en el menú teatral de la presente temporada en Canarias. Las dos populares actrices Lili Quintana y Yanely Hernández, a las órdenes de Nacho Cabrera, la estrenan los días 15 y 16 de mayo en el teatro Guiniguada

FRANCESC ZANETTI

Ambas, desde hace tiempo, son marca registrada de la escena en Canarias. Una apuesta segura. A ello se suma el tratamiento de un tema delicado que afecta a infinidad de familias: la soledad de nuestros mayores y la disputa entre parientes carnales que suele sucederse por el reparto de una generosa herencia.

'Mitad y mitad', escrita por los populares Jordi Sánchez y Pep Antón Gómez ya fue estrenada hace años, en 2013, llenando los teatros de España mientras mostraba sobre la escena el pulso de dos hermanos de vidas insatisfechas, colmadas de problemas personales, traumas mal resueltos y no pocos agobios económicos, que se pelean por la herencia de su madre moribunda.

El director de la compañía canaria La República, Nacho Cabrera, regresa nuevamente a este texto, atreviéndose, con licencia de Sánchez y Gómez, a feminizar a sus dos protagonistas masculinos, convirtiéndolos en mujeres. Los días 15 y 16 de mayo la versión canaria de 'Mitad y mitad' se estrena en el teatro Guiniguada de la capital grancanaria, para luego emprender gira por las islas.

Arriba, los protagonistas de 'Mitad y mitad'. De izq a dcha, los músicos Héctor Muñoz y Eliseo Bordón, Lili Quintana, Yanely Hernández y su director, Nacho Cabrera. Abajo, Lili Quintana y debajo -yanely Hernández / Jau Fornés

Ese mismo fin de semana Lili Quintana cumple años. También sucedió cuando debutó con Clapso en el montaje 'Soy lo prohibido', curiosamente en el mismo espacio escénico de Vegueta. Casualidades de la vida. En la obra encarna a Jeanette, una de las dos hermanas, «un ser agresivo en todas sus formas que actúa injustamente con Carlota, que es la que en realidad se ha venido ocupando de su madre», explica la actriz, que trabaja por vez primera con Cabrera. «Es una víctima de su marido con el que regenta un negocio que es una ruina y que se ha visto obligada a labrarse una vida entre dificultades y decisiones poco afortunadas, hasta crearse su propio mundo en el que parece que se ahoga. Su personalidad no tiene nada que ver conmigo», puntualiza Quintana, quien cree que «muchas personas se verán identificadas en esta función de una forma u otra porque aborda situaciones que se dan en los entornos familiares habitualmente. La obra se inicia con un acontecimiento trágico que los autores llevan a la comedia con acierto». La actriz cree que esta adaptación de Nacho Cabrera «en esencia no ha transformado el texto de Antón y Sánchez».

«Tenía muchas ganas de trabajar con Cabrera, uno de los pocos directores de Canarias, junto con Severiano García de Delirium, con los que no he tenido ocasión. Dirige muy bien y nos otorga libertad para aportar detalles a los personajes», añade la actriz, que viene de interpretar, nada más y nada menos, que a la madre de Pérez Galdós en el montaje dirigido por Mario Vega, 'El último viaje de Galdós'.

«Con Yanely es muy fácil: nos miramos a los ojos y nos entendemos. Son 20 años trabajando juntas y entre nosotras hay mucha química»

lili quintana

«La comedia en muchas ocasiones es más complicada que el drama, y hacerla con otra actriz solamente, me resulta más difícil que hacer un monólogo o afrontar un montaje con un reparto más numeroso. Este texto me ha costado mucho procesarlo», confiesa. «Con Yanely es muy fácil trabajar: nos miramos a los ojos y nos entendemos. Son veinte años bregando juntas y entre nosotras hay mucha química», sostiene la actriz, que en lo que resta de año puede que afronte dos nuevos proyectos escénicos con compañías canarias de los que no puede adelantar nada.

¿Dónde termina Chona y dónde empieza Lili Quintana? «Estoy muy agradecida al personaje, pero si hay que matarla, pues se mata. Nunca me ha dado miedo que me devore. Es una figura muy viva y potente. Soy mundialmente conocida gracias a ella, tengo 80 clubes de fans repartidos por distintos países del área sudamericana fundamentalmente».

PERSONAJES OPUESTOS

Yanely Hernández tampoco había coincidido con Nacho Cabrera sobre las tablas de un escenario, aunque sí compartió promoción hace más de veinte años en la Escuela de Actores de Canarias. Interpreta a Carlota, una mujer que ha diseñado un plan perfecto, pero a la vez terrible, y que junto a su hermana vivirá una de las noches más intensas de su vida. «Los dos actos dramáticos de 'Mitad y mitad' se desarrollan en una sola velada», adelanta Hernández, «en una especie de 'tour de force' entre la dominante Jeanette y la insegura Carlota», explica.

«La personalidad de Carlota está muy alejada de mí. Me la trabajo desde la verdad en un proceso en el que Cabrera tiene muy claro lo que desea como director, pero que no nos impide proponerle en un diálogo muy enriquecedor otras posibles aristas de ambas protagonistas. La obra es una estresante comedia de situación que posee un trasfondo denso y amargo que arrastra a los espectadores a una reflexión desde la catarsis del humor. Estoy disfrutando porque trabajamos algo hilarante para el público, pero que para las actrices es todo un auténtico drama. Cuanto más sobrecogimiento y conflicto sumemos a la escena nosotras, más disfrutará el público en su butaca», admite la actriz que ha dedicado buena parte de su trayectoria profesional al registro de la comedia.

«El éxito de la obra está depositado al 50 por ciento en cada una de nosotras»

Yanely hernández

«También para nosotras supone un gustazo ser las primeras mujeres que interpretan los papeles protagónicos ideados originalmente en la dramaturgia para ser asumidos por hombres. El conflicto es el mismo si lo defienden dos hombres o dos mujeres, aunque sí creo que cambia la manera que tenemos de enfrentarnos a ese conflicto», considera Yanely Hernández, «porque entiendo que existe una lectura diferente y más cercana, acaso más sensible, vista desde lo femenino».

«Soy incapaz de entender la vida sin humor», apostilla Hernández, que el 21 de mayo estrena en las salas de cine el largometraje del director canario Armando Ravelo, 'La piel del volcán', producida por Hormigas Negras con la colaboración de Macaronesia Films. «Nunca he dejado de hacer teatro, combinándolo con la televisión. Acabo de estrenar mi monólogo con música en directo, 'En estado de show' y un papel que me encantaría afrontar es el de Lady Macbeth», confiesa.

«Me volví loca de alegría cuando Nacho Cabrera y Ayoset López, distribuidor y responsable de Acelera Producciones, me propusieron trabajar en esta obra con Lili Quintana. El texto es una delicia, pero requiere de mucha complicidad. Por eso, hacerlo con Lili es lo mejor que me podía suceder, porque es la compañera perfecta para poder abordar un trabajo de la envergadura de 'Mitad y mitad'. El éxito de la obra está depositado al 50 por ciento en cada una de nosotras. Mirar a los ojos a una compañera y tener la confianza plena en ella y su talento, que te va a responder y que te podría rescatar incluso de algún apuro sobre el escenario, solo lo puedes conseguir con quien tienes una relación de hermana», expone la actriz canaria.

REFLEXIÓN DESDE LA COMEDIA

La compañía teatral La República no se caracteriza precisamente por practicar un teatro complaciente. En sus 25 años de existencia se cuentan con los dedos de una mano sus comedias. Aún se recuerdan sus anteriores incursiones en el género con 'Olé torero' (1998) o 'NWC (No War Cabaret)' (2006). Según su director, Nacho Cabrera, «nos propusimos seguir hurgando y reflexionando en la herida de la conciencia y la memoria colectiva, pero en esta ocasión desde la comedia, aunque que nadie se lleva a engaño, porque este montaje se trata de un drama camuflado por pequeñas pinceladas de comedia. Ahonda en las reflexiones morales sobre el derecho a decidir sobre tu propia vida, el respeto a la dignidad de la persona y el encarnizamiento terapéutico sin tener en cuenta los cuidados necesarios para aliviar el dolor físico y moral del enfermo».

Sobre las actrices alrededor de las que se sustenta 'Mitad y mitad', el director reconocido recientemente con la medalla de la Asociación de Directores de Escena de España, sostiene que ambas conforman «un tándem muy especial, abordando un trabajo que mantiene un ritmo endiablado y otorgando aire fresco a la negrura que subyace detrás de algunos pasajes de la dramaturgia escrita por Jordi Sánchez y Pep Antón Gómez».

«El texto no cambia en lo fundamental, es el mismo que nos llegó de manos de los autores, pero si es verdad que en la piel de dos mujeres peculiares toma una dimensión de más profundidad», subraya. «Desde el primer momento me pareció que no se trataba de una comedia vacía. Ahondar en un tema como el de nuestros mayores que está tapado por un manto de silencio, me parece esclarecedor. Pero no es sólo eso, además se aborda con el cruce de la disputa de una herencia y colateralmente quizás también podríamos hablar de un asunto debatido en los últimos días en nuestro Parlamento como es el derecho a una muerte digna. Es un texto vertiginoso, que exige una puesta en escena con un tenso juego de ritmos muy atractivo», añade. Esa tensión entre miembros de una misma familia es la que pone al público en la incómoda tesitura de si debe reírse o no ante la realidad tan cruda expuesta sobre el escenario.

«En 'Mitad y Mitad' hablamos de una serie de familiares que entregan su vida por entero al cuidado de sus seres queridos, hipotecando en muchos de los casos su propia existencia. Ya sabemos que la complejidad de las relaciones familiares no siempre son llevaderas. El drama en este país es terrible. Tenemos casi dos millones y medio de personas dependientes, que en su mayoría son atendidos por cuidadores no profesionales, los cuales anteponen a sus propias necesidades, las de las personas a las que están atendiendo. En un momento donde queremos mirar a lo más interno de cada uno de nosotros, este drama social inmerso en la comedia sigue la estela del teatro que siempre hemos abordado en La República», admite Nacho Cabrera.

La producción se completa con escenografía de Carlos Santos (con el que también trabaja La República por vez primera), y con un evocador espacio sonoro que hilvana acción y texto, en el que han tenido mucho que ver el saxofonista Eliseo Bordón y el compositor y pianista Héctor Muñoz que, además, ejerce en esta ocasión de ayudante de dirección y regidor en gira.

La alianza teatral con Acelera

Sobre la alianza alcanzada entre La República y Acelera Producciones de cara a la distribución del montaje 'Mitad y mitad', Nacho Cabrera está convencido de que la experiencia en articular giras por las islas con las exitosas obras que ha montado en los últimos años la empresa que dirige Ayoset López, le permitirá como director ocuparse «única y exclusivamente en lo creativo. Es fundamental trabajar con la certeza de que tus productos antes de nacer ya tienen un mínimo de funciones. El mercado en Canarias es muy corto. No tenemos la posibilidad de cruzar a la comunidad de al lado con una furgoneta. Por eso considero que las sinergias entre empresas y compañías son una buena solución para exportar nuestro trabajo. Espero que tanto 'Mitad y mitad' como los futuros retos que vamos a afrontar juntos, puedan tener un largo recorrido. Soy de los que me gusta dar vida a los espectáculos y tenerlos de repertorio el máximo tiempo que se pueda», concluye Nacho Cabrera.