Aniversario

Bodas de oro de Esther y Segismundo

04/10/2018

Gran fiesta por los 50 años de matrimonio de la pareja, que reunió a familiares y amigos en una cena con baile para conmemorar las cinco décadas juntos.

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En estos tiempos que corren, cumplir cincuenta años de matrimonio no es muy habitual. Por eso, Esther Rivero y Segismundo Uriarte decidieron compartir sus bodas de oro con familiares y amigos, eligiendo para ello El Caserón del Cortijo, con una agradable cena a la que acudieron un centenar de personas que fueron testigos de la renovación de cariño, fidelidad, respeto y admiración de la pareja. Tras un agradable cóctel de bienvenida, que sirvió entre otras cosas, para el reencuentro de personas tras años sin verse, los invitados pasaron al comedor para empezar a disfrutar de un excelente menú servido con gran profesionalidad y esmero, mientras que por la megafonía se iban desgranando de fondo agradables melodías interpretadas por las orquestas de Mantovani y Paul Mauriat. En las distintas mesas se combinaban familiares con amigos relacionados fundamentalmente con las actividades profesionales y sociales de Esther y Segismundo. La presentación de la tarta sirvió a los protagonistas de este acto para renovar el compromiso que adquirieron hace cincuenta años, intercambiando unas alianzas hechas con la fundición de las utilizadas en su boda con otras que sirvieron para celebrar distintos cumpleaños, poniendo por testigos a todos los asistentes a la celebración. Mientras los comensales disfrutaban de dicha tarta, un emotivo montaje audiovisual fue exponiendo distintos aspectos relacionados con el reconocimiento a personas que marcaron el camino de la pareja, sus cinco años de noviazgo, su boda en la Basílica de San Juan Bautista de Telde, el nacimiento de sus hijos, Sergio e Iban, el nacimiento de sus nietos, Sergio y Pablo; sus distintos trabajos, sus diversos viajes, su aportación social y el agradecimiento a la vida que les ha dado tanto. Hubo emotivas palabras de los hermanos de Esther, Blanca y Paco, de su sobrina Elena y de los hijos Sergio e Iban y su buena amiga Clara interpretó unacanción en honor a la preja. Este evento acabó con un animado baile y la sensación por todos los asistentes de haber asistido a un acto entrañable, cálido y emotivo.