Fotograma de la serie 'Vuelvo a empezar', que estrena TVE. / R. C.

'Vuelvo a empezar', pequeñas historias humanas del éxodo a la España rural

TVE estrena un nuevo programa que muestra a personas que cambiaron su vida en la ciudad para instalarse en pequeños pueblos

J. MORENO Madrid

En la segunda mitad del siglo XX, la falta de prosperidad en aquella España entonces habitada provocó un fenómeno de migración hacia grandes ciudades en busca de una vida mejor. Se calcula, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que cerca de 3,1 millones de españoles se trasladaron a las urbes en la década de 1960. La absorción por la industria del excedente de mano de obra agrícola provocó una pérdida de población en regiones como Extremadura, Andalucía o Castilla-La Mancha, cuyos habitantes fijaron su destino en otros lugares como Madrid, Barcelona y País Vasco. Aquello se conoció como 'éxodo rural' y generó unas consecuencias sociales y económicas que se han ido traduciendo en una despoblación difícil de revertir, aunque no imposible.

El éxodo de la gran ciudad al pequeño mundo rural es una realidad que existe y que «de alguna forma va a más», explica José Luis Domínguez, director de 'Vuelvo a empezar', un nuevo programa que estrena hoy La 1 de TVE (10:35 horas) donde se muestran las historias de personas que han dejado su vida en la gran capital para instalarse en pequeños pueblos en los que desarrollar su nuevo proyecto de vida profesional y personal.

La idea del formato surgió antes de la pandemia, pero después todo se aceleró. «Cuando vas a esos pequeños lugares, te das cuenta de que hay gente que sí se ha atrevido a dar ese cambio. Dejó la ciudad por el estrés y encontró oportunidades en los pueblos pese a la falta de servicios y las dificultades que hay», asegura.

Se muestra cómo se han integrado los recién llegados, participando de las costumbres y tradiciones

El equipo del programa comenzó a documentarse y descubrió el caso de un hombre que se formó en Silicon Valley (California), con una importante proyección profesional internacional. Esta persona, en un momento dado, vio que ese no era su sitio y decidió mudarse a Somiedo (Asturias), donde desarrolló un proyecto empresarial con el que ahora es feliz.

A lo largo de la primera temporada, 'Vuelvo a empezar' recorre 40 localidades para mostrar a gente que se ha reinventado, creando nuevas profesiones o recuperando oficios familiares de antaño que les permiten sobrevivir en municipios o aldeas en las que, en ocasiones, no habitan ni 50 vecinos.

El programa es testigo directo del día a día en estos entornos rurales, además de mostrar cómo se han integrado los recién llegados, participando de las costumbres, tradiciones y fiestas de estos pueblos.

El estrés de la gran ciudad o la necesidad de una conciliación familiar son algunas de las justificaciones que esgrimen los protagonistas de la nueva apuesta de la cadena pública para los sábados por la mañana.

«Hay gente que se ha dado cuenta de que no han podido estar con su familia a lo largo de la vida», dice el director

«Hay una serie de motivos que son recurrentes, pero cada historia está llena de matices. Hay gente que ha tenido problemas de salud o que se le ha fallecido alguien cercano y se ha dado cuenta con la pandemia de que no han podido estar con su familia a lo largo de la vida», indica el director, que espera que 'Vuelvo a empezar' sirva de inspiración para el espectador de la ciudad que no se atreve a dar el paso.

Perlunes, Las Vegas y Belchite

En el primer programa de la temporada, 'Vuelvo a empezar' muestra a la historia Maribel, una mujer que llegó hace 25 años desde Inglaterra a Belchite (Zaragoza) con su marido y sus dos hijos pequeños. Aunque ya no sigue casada, se ha quedado en el pueblo y ha montado su propia academia de inglés en su casa.

La primera entrega del formato también se fijará en el importante cambio de vida de Ricardo, que dejó su vida como programador informático en la gran ciudad para ser herrero en Las Vegas, en la provincia de Toledo. Desde allí defiende que estar en un pueblo ya «no significa vivir como hace cien años».

Por último, el equipo del programa pasará un día con Lucía en Perlunes (Asturias). Era militar del Ejército de Tierra y abandonó el uniforme y las maniobras para hacerse ganadera trashumante. Además, lleva su propia ganadería junto a su marido e hijo.