Vigilar el tráfico en tiempos del virus

DMax estrena mañana la tercera temporada de 'Control de carreteras', que llega con la novedad del protocolo covid-19

JULIÁN ALÍA

Aunque apenas han circulado coches por las carreteras españolas debido al confinamiento, la «tercera temporada de 'Control de carreteras' no va a defraudar», explica Manuel Blanco, uno de los agentes de la Guardia Civil que intervienen en las nuevas entregas del formato. «Hemos tenido bastante menos circulación y bastantes menos accidentes con heridos leves», explica Blanco. «Pero, por el contrario, ha habido un incremento de los accidentes graves, «ya que al haber menos vehículos, la gente también iba con exceso de velocidad», añade.

Esta temporada, que llega mañana a las 21:30 horas al canal en abierto DMax, trae consigo la novedad del protocolo covid-19 en los dispositivos del cuerpo. «A la hora de una sanción o de un auxilio en carretera, como puede ser ayudar a cambiar una rueda de respuesta, o indicarle que vaya para un lado o para otro, lo que hemos tenido es que incorporar muchas medidas sanitarias, extremando muchísimo las precauciones en todo tipo de accidentes», dice el miembro de los servicios de vigilancia en carretera de la Guardia Civil. Por ello, se han visto obligados a atender a cada usuario como si «fuera positivo en covid».

De esta manera, a los habituales motoristas con el permiso de circulación caducado, coches averiados en el arcén, o rutinarios controles de alcoholemia, hay que sumar todos aquellos casos relacionados con la 'nueva normalidad'. «Nos ha sorprendido el desconocimiento, y eso que lo teníamos todos los días en la tele. Que ya uno no sabe si es el desconocimiento o el pasotismo», comenta Blanco, que reconoce que ha tenido que recordar a mucha gente que el uso de la mascarilla es obligatorio cuando los pasajeros no residen en el mismo domicilio. Y no siempre ha recibido de vuelta buenas palabras.

En este sentido, las nuevas entregas de 'Control de carreteras' muestran a un joven conductor que se encuentra parado en el arcén por culpa de un ataque de ansiedad provocado por llevar tres meses sin ver a sus familiares debido a la pandemia.

Sin embargo, la mayoría de incidencias han llegado provocadas por otras cuestiones. «El móvil no defrauda», afirma el guardia. Esto aparece reflejado en la ruta motera de ascenso al Teide. Allí, desde un coche camuflado, los guardias detectan a un motorista que va haciendo uso del teléfono móvil mientras pilota con una sola mano.

Por otro lado, se ha visto un menor número de casos de positivos en los test de alcoholemia, también derivados de las medidas sanitarias para luchar contra la pandemia.

Al tratarse de la tercera temporada, Blanco sostiene que ya no les supone ningún problema ser acompañados por las cámaras de DMax, y que aquella rara sensación desapareció en poco tiempo. «A lo mejor los primeros días se te hace extraño, pero nunca incómodo, porque estás haciendo tu trabajo y no tienes miedo a que salga ninguna cosa rara. Realmente, eres tú cien por cien con tu día a día», manifiesta el guardia civil.